El gobierno federal está en el dilema y se cuestiona “Que es primero el huevo o la gallina”, en relación a que no ha definido sí primero construye el aeropuerto internacional de México en el ex lago de Texcoco,  o el proyecto México Ciudad Futura.

Ambos, son de suma importancia para la Ciudad de México, cuyo aeropuerto cada vez es más caótico y los capitalinos están sumidos en una crisis diaria de no tener espacios recreativos, están en un ambiente muy contaminado, así como carecer de lugares a donde irse a esparcir, sin necesidad de salir del área metropolitana.

México Ciudad Futura es un proyecto ecológico y urbanístico en el que se estima será 40 veces más grande que el bosque de Chapultepec, se pretende  crear un polo de desarrollo que influya de manera positiva en toda el área metropolitana

Se realizarán la construcción de bordos con materiales mejorados para contener el agua de al menos siete lagos. A las orillas de la zona federal del ex lago de Texcoco y en los límites con los municipios de Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Texcoco, Ecatepec y San Salvador Atenco, se construirán unidades habitacionales, centros deportivos, plazas comerciales y hoteles.

En el interior estarán los lagos con sitios recreativos, paseos en yates o canoas entre otras actividades acuáticas.

Pero hay que establecer que este sueño terrenal o paraíso, no es alguna idea loca de algún político o partido político, sino la visión de un grupo de arquitectos que planearon y dieron a conocer México Ciudad Futura, después del 2002, cuando Vicente Fox fracasó con la construcción del aeropuerto en el ex lago de Texcoco.

Al frente del proyecto, están el arquitecto Teodoro González de León y sus discípulos Alberto Kalach, José Manuel Castillo Olea y Gustavo Lipkau.

Ellos estimaron que el aeropuerto estaría ubicado  unos 25 kilómetros  de su centro de su demanda y se requiere de unas tres mil 900 hectáreas, primero se ocuparían mil 900 hectáreas y el crecimiento sería paulatino con dos pistas y posteriormente serían tres.

Con el tiempo el actual aeropuerto Benito Juárez será convertido en un parque metropolitano con áreas para desarrollo de uso mixto, pero con el tiempo, ya que no se estima el tiempo real para este mega proyecto.

En los estudios que se han realizado el aeropuerto estaría en una isla, rodeada de agua, para evitar asentamiento humanos como hoy ocurre con el aeropuerto Benito Juárez.

Apenas ayer martes 10 de diciembre, el secretario de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, adelantaba que ha recibido recomendaciones de expertos de que la ampliación del aeropuerto internacional estaría sobre el Bordo de Xochiaca, perteneciente al municipio de Nezahualcóyotl, pero tal vez, no se atrevió a decir que puede estar también dentro del territorio de San Salvador Atenco o Texcoco, por la presencia de los macheteros que se oponen a este proyecto.

Pero lo que nadie puede cambiar es que el aeropuerto estará en terrenos propiedad de la federación y en el ex lago de Texcoco, sólo que no hay fecha para iniciar las obras, debido a que se necesita de alta tecnología porque toda la obra se haría en terrenos fangosos o de plano sobre el agua.

Por ello, el cuestionamiento de que fue primero “el huevo o la gallina” o ¿se necesita de un gallo para dar banderazo a ambos proyectos? ¿Ese gallo puede ser Enrique Peña Nieto?

Recuerde amigo lector, ya le quitaron el filo al machete de San Salvador Atenco, la CONAGUA ya compró las tierras en conflicto, el comisariado ejidal de Atenco ya está controlado por priístas y a excepción de  Nezahualcóyotl y Ecatepec, cuyos gobiernos son del PRD y del partido Movimiento Ciudadano, Chimalhuacán, Ecatepec y San Salvador Atenco son de color tricolor.

Todo está puesto para que en cualquier momento arranque México Ciudad Futura o el nuevo aeropuerto internacional. Repito, ¿Peña Nieto será el gallo que se rife con ese mega proyecto de gran impacto social, ecológico, económico  y comercial?