TOLUCA, Edomex., 6 de diciembre de 2013.- El Estado de México despertó el primer día del mes de octubre con la novedad de que el Nevado de Toluca dejaba de ser Parque Nacional y, por decreto presidencial, se convertía en Área de Protección de Flora y Fauna.

De acuerdo a la parte oficial, la recategorización del Xinantécatl traerá consigo “un nuevo modelo de conservación, recuperación de áreas deterioradas y todo un manejo sustentable que fortalecerá la superficie de 51 mil hectáreas”. Incluso se informó a través de Juan José Guerra Abud, secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, que antes de emprender la nueva decisión se consultó a unas 100 Organizaciones No Gubernamentales de la entidad para que opinaran sobre el nuevo status, aunque no precisó cuáles.

Esta decisión ha traido consigo un descontento entre varios sectores de la población, aunque han sido aislados como en el caso del Movimiento Ecologista de México, a través de su titular Luz María Gómez Ordóñez, quien analiza la posibilidad de presentar un amparo en contra de la recategorización del Nevado de Toluca porque “la Iniciativa Privada podría explotar las 50 mil hectáreas de amortiguamiento que se tienen y con ello acelerar la degradación del Nevado”, entre otras situaciones que en lugar de favorecer, perjudicarán a mediano plazo la biomasa forestal y los manantiales que nutren al Valle de Toluca.

Son precisamente estos arroyos los que contribuyen a la conformación de la cuenca Lerma-Chapala-Santiago y a la del río Balsas. El conjunto de escurrimientos proveen de agua a las localidades urbanas de Zinacantepec, Toluca, Calimaya y Tenango del Valle.

 

LOS BENEFICIOS

“El nuevo decreto es un paso fundamental que proporciona certeza jurídica para que haya acciones que queden totalmente prohibidas; otras que estén sujetas a restricciones significativas y unas más que se puedan realizar de manera sustentable. Siempre sujetas a las disposiciones de la Ley General del Equilibrio Ecológico y del propio Decreto”, sentenció Ignacio Pichardo Pagaza, coordinador del Programa de Recuperación y Manejo Sustentable del Nevado de Toluca.

Inclusive, advirtió que si se continuaba por el camino de conservar la categoría de Parque Nacional “estamos corriendo un grave riesgo que ya fue catastrófico para varios de los parques nacionales que existieron en su momento en el Estado de México y que por razones socioeconómicas desaparecieron”.

Por tanto, insistió en que esta es una acción que no se reduce sólo a un cambio de denominación, sino de marco jurídico que tiene como propósito rescatar, preservar y recuperar los daños que ha sufrido el Nevado de Toluca, desde hace prácticamente un siglo.

A los detractores del Decreto, Pichardo Pagaza les pidió tomar en cuenta que estamos ante una realidad social y política distinta a la de 1936. Basta tomar en consideración que cuando Lázaro Cárdenas asciende al poder (en 1934), la población de México -de todo el país-, era de 16 millones de habitantes, según el censo de 1930. En la actualidad, la población de México es de 112 millones de habitantes, que sin lugar a dudas ejercen una enorme presión sobre los recursos naturales, especialmente en el centro del país.

Con la nueva categoría -subrayó- en el Nevado se podrá continuar con las mismas actividades agropecuarias, siempre y cuando no dañen los sistemas ecológicos. Al mismo tiempo, se va a permitir, en ciertas zonas bien delimitadas y autorizadas por Semarnat, la siembra de árboles con objeto de poder cultivarlos y recuperarlos ya sea para árboles de Navidad o aprovechamiento forestal, pero de una manera razonable.

 

SIN PISTAS DE ESQUÍ

Pichardo Pagaza informó que se podrá llevar a cabo turismo sustentable, siempre y cuando no se fragmenten los terrenos. De ahí que para quienes piensan que va a haber pista de esquí, construcción de hoteles, “está totalmente fuera de lugar ese planteamiento”.

Inclusive, se debe desechar la idea de que habrá fraccionamientos, todo es especulación, el Decreto no puede ser tan minucioso ni detallado, porque se volvería un reglamento administrativo. “Sí se podrán hacer construcciones, están sujetas a los estudios de impacto ambiental, aparte de las autorizaciones del estado y del municipio. Así que quien piense que se va a permitir el levantamiento de un edificio de departamentos dentro del parque está equivocado. Lo que probablemente sí pueda hacerse serán construcciones relacionadas con las actividades agropecuarias y silvícolas de los propios ejidatarios y particulares”, acotó.