TOLUCA, Edomex, 29 de agosto 2025.- La noticia del compromiso de Travis Kelce y Taylor Swift desató una ola de curiosidad por los anillos de compromiso más caros del nuevo milenio. El ala cerrada de los Kansas City Chiefs diseñó, junto a la joyera Kindred Lubeck, un anillo con un diamante old mine sobre una banda de oro.

Un estudio de Dinero.mx propuso trazar un ranking basado en los valores más altos pagados por anillos de compromiso desde el año 2000. La lista está encabezada por Mariah Carey, quien en 2016 recibió de James Packer un diamante de 35 quilates engastado en platino y diseñado por Wilfredo Rosado. La pieza costó 10 millones de dólares y, aunque la boda se canceló, la cantante terminó vendiendo la joya años después.

En segundo lugar figura Beyoncé, cuyo esposo Jay-Z adquirió para ella un diamante esmeralda de 24 quilates por 5 millones; el mercado lo valora hoy en más de 9 millones. Kim Kardashian ocupa la tercera posición con un anillo de 20 quilates diseñado por Lorraine Schwartz y valorado en 8 millones.

También aparecen Paris Hilton, con un canario de 25 quilates (4.7 millones); Vanessa Bryant, quien tras una crisis matrimonial recibió de Kobe Bryant un diamante púrpura de 8 quilates valorado en 4 millones; Jennifer Lopez nuevamente, esta vez con el anillo azul de 8.5 quilates que Marc Anthony le entregó en 2004 (4.1 millones); Serena Williams, que lleva un anillo de 17 quilates valorado en 3 millones; y Anna Kournikova, cuyo diamante rosa de 11 quilates se valora en 2.5 millones de dólares.

Anillos de compromiso caros como símbolo de estatus entre las estrellas

Más allá de las cifras, la investigación destaca cómo estas joyas reflejan tendencias y simbolismos. Las piedras de colores se han vuelto una declaración de individualidad: el diamante verde de Jennifer Lopez simboliza suerte y renovación, mientras que el diamante azul de Marc Anthony sugiere elegancia y profundidad emocional. Los cortes vintage, como el old mine de la pieza de Taylor Swift, conectan con la nostalgia y la artesanía del siglo 19.

El fenómeno de los anillos millonarios también revela cómo las celebridades y magnates del deporte buscan perpetuar su legado a través de símbolos tangibles. Los costos incluyen no solo el diamante central, sino los acompañantes: bandas de oro o platino, pavé de diamantes en los costados y piedras secundarias en forma de medialunas.