De acuerdo con los testimonios vecinales, los delincuentes han intentado abrir viviendas, se han robado cámaras de seguridad comunitarias y realizan actos de vandalismo como pintar fachadas, sin que exista respuesta de las autoridades municipales.

Los habitantes señalaron que, pese a llamar a los servicios de seguridad pública, las patrullas nunca llegan. Ante esta situación, pidieron la intervención de las corporaciones estatales para frenar la ola delictiva que, aseguran, ha crecido por la nula atención del gobierno municipal encabezado por Xóchitl Flores Jiménez.

Organizaciones ciudadanas y especialistas en seguridad advierten que Chimalhuacán vive una crisis de violencia y ausencia policial, lo que obliga a los vecinos a organizar rondas de vigilancia nocturna para protegerse, a riesgo de exponerse a represalias de los grupos delictivos.