TOLUCA, Edomex, 28 de marzo de 2017.-Isidro Pastor la volvió aplicar.

Nuevamente ironizó en el Instituto Electoral del Estado de México con sus cajas de huevos...pero llenas de firmas.

"¿Cual quieren? ¡Escojan la que quieran!", exclamó a los reporteros y camarógrafos que acudieron a la sede del IEEM para presenciar la entrega de más 413 mil firmas "reales, de carne y hueso".

El expriísta llego puntual. Había citado a los medios a las 16 horas.

Arribó acompañado por medio millar de simpatizantes.

También por un camión mediano, atacando con cajas que contienen los supuestos apoyos ciudadanos que le abrirán la puerta a la contienda de sucesión de la gubernatura cono figura independiente.

"Esto no es un acto proselitista. Es un testimonio de trabajo, constancia, fe y responsabilidad ciudadana. ¡Es un testimonio de que las cosas si se pueden hacer!", asentó el regordete y calvo personaje político.

El exsecretario de Movilidad durante el gobierno eruvielista, se vio querido, agasajado por sus bases.

Hizo un pequeño periplo y se la rejuntaron varios hombres calvos más.

"¡Quihubo pinches pelones!", les encaró sonriente.

"La gente va a hacer campaña con los pelones"

Isidro Pastor ha pasado uno de los caminos más espinosos impuestos por el árbitro electoral: logró la base social que exige la Ley Electoral.

En unas horas, advertía, cerraría la pinza con la solicitud del registro de su candidatura en un escenario político cerrado, colocado y a tercios, dónde el aún no aparece consolidado, quizá apenas con un 4 por ciento en la preferencia electoral, pero sin alcanzar techo, aún.

Antes, y bajo este escenario, Isidro, el operador político del otrora poderoso partido de estado, afirmaba que no sería comparsa de nadie y le hará el caldo gordo a nadie.

Isidro ya se subió al barco.

Un barco que atravesará una inevitable tempestad político, donde el respeto entre contendientes ha sido el ingrediente faltante.