CIUDAD DE MÉXICO, 6 de febrero de 2019.- El hospital veterinario de la Ciudad de México se convirtió “en un espacio de negocio” para los directivos de la pasada administración al permitir la operación de una farmacia privada dentro de la unidad, que al aparecer tenía vínculos con el propio director, informó la secretaria de salud Oliva López Arellano.

Al detectar estas irregularidades administrativas, la Contraloría Interna del gobierno de la Ciudad de México ya investiga el caso.

Toda la información en Excélsior