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Arranca primera manifestación de maestros al Centro de Toluca
TLATLAYA, Edomex., 20 de febrero de 2017.- Desde el sur profundo, el sur abandonado, el olvidado, Javier Salinas, precandidato al gobierno del Estado de México por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), aseguró que en su proyecto importa de manera prioritaria aquel rincón que el presidente Enrique Peña y el gobernador Eruviel Ávila desdeñan.
«Donde ellos viven, allá en Atlacomulco, gozan de infraestructura privilegiada, de carreteras pavimentadas y autopistas», destacó, en alusión a los caminos de terracería de Tlatlaya. Sus lujosas casas blancas, señaló, contrastan con las viviendas sin techos ni pisos firmes de la zona rural.
«El presidente de la República decidió que el candidato del PRI sea su primo porque concibe al Estado de México como su feudo. Cree que a la gente se le olvida que son los responsables de subir la gasolina, el diésel, el gas y, en consecuencia, la vida se encarece porque sube el transporte, suben los jitomates, la tortilla, la leche y los productos básicos», acusó.
Hay desigualdad, consideró, porque su ideología responde a la máxima de Carlos Hank: «político pobre es un pobre político».
Salinas Narváez recordó el inicio de la lucha social hace tres décadas en el litigio por el ejido de Palmar Grande, donde señaló sentirse identificado con su lucha, “estoy con ustedes y quiero servir a mi gente», finalizó.