CD DE MÉXICO, 14 de noviembre de 2013.- Los pilotos y ocupantes del avión con matrícula mexicana que destruyó Venezuela el 4 de noviembre burlaron todos los filtros en el aeropuerto de Querétaro para salir del país, informó Alejandro Hope, experto en temas de seguridad, quien adjudica el hecho a la falta de cotejación de la documentación o la corrupción a altos niveles.

El plan de vuelo del avión con matrícula XBMGM cuenta con los sellos del Instituto Nacional de Migración (INM), del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y de la comandancia de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), todas las instituciones sellaron la salida de la aeronave cuya tripulación estaba conformada por cinco pasajeros y dos pilotos.

La Secretaría de Gobernación (Segob) informó que tanto los pasajeros como los pilotos presentaron documentos apócrifos; los pasajeros responden a los nombres de Isaac Pérez Dubon; Susana Bernal Rivas, Adriana Cruz Méndez, Sergio Franco Moga y Manuel Rodríguez Benítez; los pilotos eran Mauricio Pérez Rodríguez y Carlos Alfredo Chávez Padilla. Sin embargo, ninguno de los miembros de la tripulación presentó problemas.

La licencia de Pérez Rodríguez es la 200554728 y la de Chávez Padilla la registró con el número 201334513; el plan de vuelo comprendía un periodo de cinco horas y 10 minutos, el destino eran las Antillas Holandesas y la hora del despegue se documentó a las 5 y media de la tarde

Oficialmente se ha informado que el avión despegó a las 11:59 horas y que aterrizó en Antillas Holandesas, aunque el plan de vuelo original tenía como destino La Ceiba, Honduras. Sin embargo, informes extraoficiales afirman que en Barquisimeto, Venezuela, se desvió hacia Apure donde le obligaron a bajar fuerzas armadas de ese país; se especula que a su arribo en Venezuela sólo estaban abordo Isaac Pérez Dubon y los dos pilotos.

Según las fuentes oficiales, el avión tenía 10 mil 700 horas de vuelo y los dueños originales son ciudadanos estadounidenses, aunque la aeronave habría sido adquirida por mexicanos que utilizaron documentos falsos.

Gabriel Regino, académico y ex subsecretario de Seguridad Pública del Distrito Federal, manifestó que existe el riesgo de que haya corrupción en el caso de este avión, porque las revisiones a los aviones privados tiene un estatuto preferencial.