La diócesis del Valle de Toluca ha prendido los focos rojos, en los últimos meses han perdido el 19 por ciento de sus fieles, por ello, endurecerán los métodos y las enseñanzas de sus preceptos, tomando como pretexto los sacramentos que ofrecen a la población, el sistema será tipo educativo pedagógico e iniciará a partir de los 4 años.

Los problemas que enfrenta la religión católica son muchos, la gente no está de acuerdo en los escándalos en que se han visto involucrados los padres pederastas, los lujos de algunos otros, la intromisión en asuntos de política o comunitarios, no se diga con los buscadores de tesoros, pero creo que lo más molesto es ver a la cara a alguien en quien no se tiene confianza para confesarle los pecados o los cobros excesivos por los servicios. Creo que todo esto ha generado animadversión por los curas y el distanciamiento de la gente de sus parroquias.

El sábado pasado durante la misa de confirmaciones y primeras comuniones en la iglesia de la Virgen de Guadalupe y San Juan Diego, el padre dio a conocer a los feligreses la decisión de la iglesia para implementar un modelo que tiene 28 años aplicándose en la ciudad de Guadalajara, solo recibirá ajustes, por ejemplo, en vez de adorar a la Virgen de Zapopan se cambiará por la Virgen de Guadalupe, explicó.

Además, mostró la preocupación de la diócesis por la abundancia de ideologías y credos en las comunidades, lo cual hizo disminuir del 98 al 79 por ciento las simpatías de los feligreses católicos.

Otra de las causas señaladas tienen que ver con los ‘catequistas piratas’, quienes preparaban al vapor a los niños para recibir los sacramentos, sin enseñar de manera adecuada las cuestiones básicas para recibirlos, incluso muchos de ellos cobraban entre 500 y mil 500 pesos.

Por ello, ahora la preparación para recibir sacramentos será tipo educativo, aunque no se tendrá la necesidad de ir a diario a la iglesia, pero la duración podría ser de más de un año, con exámenes, catequistas certificados y cotejo de firmas, porque una fuente consultada afirmó que han tratado de pasar documentos con firmas falsas.

El sacerdote comentó que la Primera Comunión y la Confirmación se llevarán a cabo por separado, en donde la preparación tendrá el tiempo necesario para tomar el sacramento en cuestión, por tanto, ya no se podrán hacer las dos cosas en una misma ceremonia.

Pero más que estar preocupados por recuperar su hegemonía, tal parece que la diócesis está tratando de contener una caída mayor, falta ver si las medidas a implementarse le funcionarán a la iglesia.

Basta ver la manera de conducirse de las demás religiones, muchos de ellos en lugar de solicitar apoyo para el sostenimiento de sus iglesias apoyan a sus fieles para tener un nivel de vida digno; el apoyo también es moral, familiar y psicológico, hacen sus ritos más alegres, le inculcan a sus feligreses motivos para sobresalir en su vida.

Además sus líderes religiosos son personas más reales con los cuales la población se identifica de manera más clara, en lugar de regañar más de media hora a los feligreses los orientan para ser mejores personas, que a final de cuentas es una función primordial de las religiones.

Desde el punto de vista de La Mayoría Silenciosa, la solución no está ahí, porque mientras la iglesia no actualice la forma dar sus misas y el método de enseñanza de sus preceptos bíblicos, haciéndolos más ágiles, flexibles, alegres y con mayor paz para sus fieles, las cosas no van a cambiar mucho.

Además es necesario dedicarse de lleno a su religión, porque casi el 100 por ciento de los padres están metidos en la política, por tanto, si quieren sostener a la religión católica en las preferencias de la ciudadanía, zapatero a tus zapatos.