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Arroja insaculación del Legislativo 176 candidaturas, entre ellos el ex fiscal
OAXACA, Oax., 22 de febrero de 2015.- TOBI: Doble C “Indi’ nga ni chi guinie’, ni bisiidi’ xpinne’ naa, ne ndi’ nga ni chinia’ dede dxi gate’. Rietenaladxe’ de dxi nahuiine’, rucui jñaa biida naa lu ñee’, ne gudxibe naa: que chitaná’ xti’ binni, que gusiguiee, bixhooze’, jñaa’, ne ca biche’ ganaxhie. Bisiandani, ne gudxite lu guenda nabani/ Este es mi palabra, la que me enseñó mi gente, es la que llevaré a la tumba. Recuerdo, cuando niño, mi abuela me sentaba en su regazo y me decía; no robes, no mientas, a tu padre, madre y hermanos ámalos. Lo olvidé un poco, con la vida jugué”.
Así arranca las primeras estrofas de la canción Dexigate/ Hasta que muera, del rapero Doble C, un joven juchiteco que terminó en la cárcel por un asesinato que no cometió.
Camilo, su verdadero nombre, recuerda que, ésa, su primera canción en zapoteco la escribió mientras sobrevivía en el Centro de Readaptación Social de Juchitán, cuando recién cumplió la mayoría de edad, señala Quadratín Oaxaca.
Entre asesinos, traficantes y ladrones, Camilo pasó tres meses de su vida hasta que se comprobó que la muerte de un músico fue responsabilidad de un amigo suyo, nicaragüense de origen y rapero.
Llorar por las noches lo tranquilizaba, el miedo se esfumaba con el silencio de la cárcel. En los primeros días, asustado, se topó con un conocido asesino, de esos pesados y sanguinarios que resguardan por medio siglo las altas murallas del reclusorio.
Lo reconoció y le dio protección a cambio de rapear, pero en zapoteco. Así, entre rima y rima escribió las primeras estrofas y sobrevivió. Fue absuelto, aunque nunca recibió un “disculpe usted”.
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