TEXCOCO, Edomex., 7 de febrero del 2014.- La línea México-Texcoco no da respuestas a víctimas de asalto en sus unidades, situación que se ha incrementado en los últimos meses, sobre todo en los llamados autobuses de primera o Texcoco Plus, transporte que resulta más caro por ser un servicio directo, pero en donde los asaltantes despojan de todas sus pertenencias a los pasajeros.

Uno de los últimos asaltos ocurrió el pasado 4 de febrero, entre Oceanía y el Periférico, antes de los operativos de revisión que la policía federal y la de Texcoco realizan pasando la primera caseta en dirección al Oriente.

El director de Seguridad Pública de Texcoco, Agustín Miranda Meneses, señaló que con los operativos que se están realizando han bajado los índices de asaltos, sin embargo dijo que desconocía el nuevo modus operandi de los asaltantes, quienes realizan sus atracos entre el Distrito Federal y Nezahualcóyotl.

Sin embargo, el director de Seguridad Pública de este último municipio, Jorge Amador, reconoció que hay un aumento considerable de asaltos entre la avenida 608 y las vías.

«Como se trata de zona limítrofe entre dos entidades aumentan los atracos, pero ya se está estableciendo la coordinación de colaboración metropolitana para frenar este tipo de ilícitos», afirmó.

Reconoció que son los autobuses foráneos, entre ellos los de la línea México-Texcoco, los que más son asaltados en esta zona, por lo que afirmó que se mantendrán alerta ante este tipo de delitos.

Sin embargo los asaltos han seguido sin que ninguna autoridad los pueda frenar, por lo que ante la indiferencia de la línea de transporte, ahora propiedad de ADO, los usuarios se preguntan si existen otras opciones para moverse entre Texcoco y el Distrito Federal, ya que se tendrá que hacer un boicot ciudadano a esta línea para no ser utilizada por insegura.

Otros ciudadanos como Francisco Blancas afirma que ya no queda otra que enfrentar a los delincuentes, «hay que perderles el miedo, los pasajeros son más de 30 y ellos sólo tres o cuatro».

Los usuarios de transporte público hacia Texcoco señalan que al subir al autobús hacen pasar a los pasajeros por arcos detectores de metales, revisan bolsas, catean a los pasajeros y «hasta nos videograban al subir, pero de nada sirve porque de todos modos nos asaltan y la línea no responde por ello», afirma Dinora Sánchez López de Chiconcuac.