
El reverso de la moneda
Eruviel Ávila Villegas no encuentra el camino para darle tranquilidad a La Mayoría Silenciosa, a pesar de los múltiples cambios que ha realizado en su gabinete, sobre todo en materia de seguridad, las cosas siguen igual. Por todo el territorio mexiquense hay muertos, asaltos, robos en sus diversas modalidades, ejecuciones por parte de los grupos de narcotraficantes, extorsiones y corrupción.
Y los cambios realizados el día de ayer tampoco se vislumbran como la gran solución a los problemas que se viven en la entidad, obedecen más a una repartición de cuotas y de orden disciplinario que a mejorar las condiciones de vida de los mexiquenses.
El gobernador no dio cuenta de fallas o deficiencias de los funcionarios que presentaron sus renuncias, al contrario, halagó su labor, por tanto, no se entiende que puedan aportar los nuevos titulares que no hayan hecho los que se fueron.
De manera sutil se observa que con la llegada de José Manzur Quiroga, viene la mano dura en la Secretaría General de Gobierno, hombre negociador y de carácter fuerte, el ex diputado federal tiene que controlar al equipo de Eruviel Ávila que se caracteriza por su abuso del poder y soberbia.
Pero de ninguna manera esto se debe tomar como un signo de que todo puede mejorar hacia el exterior, sin embargo, creo que por su experiencia y capacidad merece el beneficio de la duda, sobre todo en materia política Manzur puede aportar mucho al equipo de Eruviel Ávila.
La Mayoría Silenciosa no debe tener grandes expectativas porque el sistema político que nos rige no va a cambiar, ese está determinado y no hay por ahora una persona que pretenda cambiar ese sistema.
En lo que sí podemos exigir los ciudadanos, y compete a las atribuciones de José Manzur, es en la seguridad, máxime cuando viene acompañado de cambio en la Procuraduría de Justicia del Estado de México en la persona de Alejandro Jaime Gómez Sánchez, personaje ligado a Alfredo Castillo Cervantes, que en estos momentos tiene bajo su tutela todo el aparato de gobierno de Michoacán.
Por tanto, ahora habrá más coordinación entre entidades y evitará que se echen unos a otros la bolita de quién es el estado que más delincuentes expulsa a la entidad vecina, además de hacer una labor conjunta con cruce de datos, estrategias y operativos que nada mal le caen a las dos entidades.
No estaría por demás que Eruviel Ávila diera un golpe de timón fuerte de tal manera que no sólo la seguridad se evalúe, porque secretarías como la de Transporte y Desarrollo Social merecen un cambio en sus titulares, claro, sin dejar de lado la de Desarrollo Económico que no ha dado buenos resultados en atraer inversiones y -en contraparte- ha contribuido junto con la federación para acabar con la pequeña y mediana empresa.
Así las cosas, La Mayoría Silenciosa está en espera de mejores resultados en materia de seguridad, ya son tres los cambios que se realizan en estas áreas, dos en la PGJEM y uno en la Secretaría General de Gobierno, pero hay cero avances en la materia.