TEOTIHUACÁN, Edomex., 15 de diciembre de 2013.- La obsidiana, fue para la población teotihuacana de gran importancia social, religiosa y política, por lo que no se puede entender  la vida y la muerte en las culturas prehispánicas.

Este vidrio volcánico de extendido uso entre los antiguos pobladores de Mesoamérica, sirvió tanto para la elaboración de armas, ricas piezas decorativas y de vestimenta, así como para festejar nacimientos y acompañar a los muertos en su viaje al inframundo.

El doctor Alejandro Pastrana Cruz, afirmó que  a la obsidiana como un símbolo vital en la vida y cultura prehispánicas, que los estados gobernantes tenían el dominio de los yacimientos de obsidiana, organizaban y administraban los talleres de procesamiento, decidían la distribución y acaparaban la producción, con el fin de garantizar su propio abastecimiento, como un asunto de seguridad militar.

Únicamente dejaban a los pueblos los excedentes de la obsidiana para que las personas fabricaran su armamento y decoraciones, aunque debían quedar sujetos a las reglas impuestas por la autoridad, el cual prohibía que los utensilios populares fueran similares en tamaño y belleza a los utilizados por las clases gobernantes.

La formación inclusive de los estados, como el teotihuacano o azteca, entre otros, tiene entonces que ver con el uso de la obsidiana, ya que se elaboraban con ese material objetos religiosos, ofrendas y sobre todo armas; situaciones ligadas íntimamente con el desarrollo propio y formal de los pueblos, concluyó.