TOLUCA, Edomex., 12 de diciembre de 2013.- En el entendido de que el gobierno estatal y federal, por una u otra vía, quieren apropiarse de las tierras donde están sus hogares y terrenos de cultivo, vecinos del barrio de San Pedro Totoltepec dicen estar dispuestos a soportar presiones como es la carencia de suministro de agua potable que desde hace varios años se les quitó, hoy sólo pueden tener acceso al vital líquido a través de vales que les proporciona la misma autoridad para que la pipa pase a sus hogares y puedan abastecer sus cisternas o tinacos.

“Nos quitaron el agua potable y ya nada más falta que nos quieten la luz, entonces lo que está pasando es que nos quieren presionar a la mala para que vendamos, eso desde mi punto de vista está mal”, comentó el señor Aquiles Lucas Alejo.

Aclaró que ninguna de las decenas de personas que aún permanecen como vecinos del Aeropuerto tiene agua en sus respectivos hogares, luego de que la bomba del pozo que suministró el vital líquido durante años no está operando y las autoridades municipales han esgrimido que no podrá ser operada porque se requieren recursos económicos para darle mantenimiento y para pagar la luz.

El vecino que en la década de los sesentas arribó a la zona y edificó su hogar justo a espaldas de la Torre de Operaciones del inmueble aeroportuario, precisó que en el caso de los planteles educativos ubicados dentro del perímetro de San Pedro Totoltepec están a punto de cerrar porque la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de México ha estado transfiriendo a los maestros que atendían las escuelas a otros plantes.

“Cambian de plaza a los maestros, entonces las escuelas se quedan sin profesores y los padres cuando quieren inscribir a sus hijos, resulta que ya no hay cupo porque sólo opera uno o dos grupos”, expresó otro vecino que solicitó la reserva de su nombre.

Por su parte, el señor Lucas Alejo puntualizó que el pago por metro cuadrado de tierra que han estado recibiendo sus vecinos ha ascendido a 420 pesos como máximo, monto que calificó de insuficiente, ya que dijo estar consciente de que una vez que los dueños del Aeropuerto compran el predio, el costo se multiplica en hasta en diez veces más, “ellos venden en dólares”.

“No estoy dispuesto a venderles mi patrimonio y el de mis hijos, lo que están pagando es un insulto, si es que vendo, por lo menos exigiría mil pesos por metro cuadrado”, expresó.