OZUMBA, Edomex., 2 de diciembre de 2013.- Anteriormente las personas vivían en sus comunidades completamente tranquilas pero esto se acabó tras la ola de delincuencia que se ha desatado en la región. En Ozumba en menos de un año se habla de qué ocurrieron de alrededor de 10 plagios de personas que no necesariamente son de alta posición económica, empresarios o gente de poder, sino simples ciudadanos que jamás hubieran podido creer que algún día fueran privados de su libertad por maleantes a cambio de dinero.

Uno de los casos que mas conmovió a la población ocurrió en septiembre pasado; se trató del secuestro del hijo del doctor Ángel cuya familia tuvo que huir del municipio por la inseguridad que prevalece. El 12 de septiembre cerca de la 6 de la mañana el doctor y su hijo caminaban sobre la calle Melchor Ocampo, cuando un auto en el que viajaban 4 sujetos les cerró el paso, tres de esos tipos se lanzaron contra el joven para llevárselo, su padre intentó impedirlo pero los secuestradores portaban armas y lo amagaron. El doctor quedó herido en el pavimento y por fortuna la herida que sufrió no puso en peligro su vida, según versiones de agentes policiacos que arribaron al lugar minutos después.

Policías municipales y elementos de Protección Civil auxiliaron al médico que fue trasladado al hospital de Zentlalpan. Los secuestradores se pusieron en contacto con los familiares del galeno para exigir rescate y las negociaciones duraron 4 días hasta que el dinero fue entregado y el joven fue liberado presuntamente en la carretera federal semidesnudo. El doctor Ángel es un connotado profesionista en Ozumba y pueblos aledaños, y hombre de bien que en más de 20 años atendía a sus pacientes en su modesto consultorio; hoy su familia se encuentra en el exilio.

Cabe destacar que otro médico de Ozumba sufrió un caso semejante al doctor Ángel, aunque también han sido víctimas de plagio personas dedicadas al transporte, e incluso una sobrina del actual tesorero del ayuntamiento, Gilberto Torres Galicia, que en total suman al rededor de 10 secuestros ocurridos en pocos meses. A consecuencia de la ola de secuestros, la gente manifiesta temor de andar por las calles, por lo que vecinos de diferentes barrios de la cabecera  municipal de Ozumba optaron por tomar medidas propias en contra de la inseguridad para resguardarse de los delincuentes. Por ejemplo, en el barrio San Bartolo se colocaron mantas y alarmas. En el barrio Los limones fueron pintadas

bardas para advertir a los delincuentes que si entran podrían salir linchados.

 

EN TEPETLIXPA OCURREN CUATRO SECUESTRO EN DOS SEMANAS

El pasado mes de julio, en sólo dos semanas, se registraron cuatro secuestros en los cuales dos de las víctimas resultaron familiares de servidores públicos, como es el caso del afectado que fue un sobrino de un funcionario del ayuntamiento de quien no se proporciona el nombre, pero ha trascendido que por el joven  levantado en Ozumba, sus captores pidieron al rededor de 1 millón de pesos aunque se desconoce el monto real que la familia pagó por el rescate.

Otras de las secuestradas fue una de las hermanas del tesorero del ayuntamiento que fue interceptada cerca de la unidad deportiva de Ozumba.Los plagiarios exigieron 3 millones de pesos para su liberación. Un tercer caso es el de un productor de jitomate que fue interceptado en sus plantíos donde se encontraba trabajando con su esposa y sus hijos éstos últimos golpeados para llevase al señor y el último caso fue de una señora en el cual se desconoce el monto que se le pidió por su rescate.

En Atlautla, el caso más reciente es el del secuestro de una mujer que fue sutraida durante las fiestas patronales de San Miguel Arcángel a finales de septiembre pasado; el hecho provocó que unas 300 personas se manifestarán en el palacio de gobierno para exigirle al alcalde Raúl Navarro Rivera más seguridad en el pueblo.

 

CON EL ENEMIGO EN CASA

Según datos de la Subprocuraduría de Amecameca, integrantes de algunas bandas que se han desmembrado en la región, son de plagiarios que viven en las comunidades de sus propios municipios, mientras tanto denunciantes de Tepetlixpa aseguran que de los secuestros ocurridos se sabe de la participación de policías municipales que identifican pero que no denuncian por temor a represalias, estos oficiales utilizarían sus días francos para delinquir. Muchas familias se han mostrado reticentes en proporcionar más detalles e incluso se niegan a informar si sus casos fueron llevados directamente ante la autoridad competente, pues el argumento es el mismo entre todos los afectados: miedo a las represalias.