Toluca, Edomex.-5 de marzo de 2021.- «Uno nunca sabe lo fuerte que es, hasta que es tu única opción», son las palabras que Rosalba Trinidad tiene tatuadas en su memoria y a diario se despierta con sed de justicia por el asesinato de su hermano.

Cristian Marcelino Trinidad Francisco fue «levantado» por policías de la capital del Estado de México, el 17 de julio de 2020, un mes después su cuerpo apareció en el Semefo.

A casi siete meses, ella no contiene las lágrimas, «es tan doloroso como ayer», dice, sobre todo porque después de entregar evidencias, la Fiscalía estatal simplemente no tiene avances en las investigaciones.

Lo único que sabe es la liberación de una presunta orden de aprehensión en contra de uno de los sospechosos pero no existe nombre, las autoridades han entorpecido las indagatorias desde que inició su viacrusis.

Los videos de cámaras estatales como municipales fueron revisados de forma tardía, además, tras conocerse que agentes de seguridad pública estaban involucrados en el caos, empezaron las trabas, dice.

Cristian, quien se desempeñaba como enfermero fue violentado, antes de morir sufrió tortura, lo apuñalaron, golpearon y fracturaron, su cadáver fue arrojado en una barranca en Huixquilucan, su familia lo encontró 30 días después en la morgue por falta de una base de datos.