Abandonan el PAN tras vivir décadas del partido en Edomex
Después de décadas construyendo su carrera política bajo las siglas del PAN, ocupando candidaturas, cargos públicos, espacios partidistas y posiciones de representación popular gracias al panismo mexiquense, el exdiputado local y federal Luis Marrón Agustín y las exregidoras Bertha Islas Olvera, Patricia Calva Camacho y Claudia Aranda decidieron abandonar Acción Nacional por no concederles un espacio.
Luis Marrón Agustín no fue un militante cualquiera dentro del PAN. Durante más de 25 años construyó una carrera política cobijado por Acción Nacional.
Fue diputado local, diputado federal y dirigente municipal del PAN en Naucalpan, además de formar parte de los grupos políticos tradicionales del panismo en el corredor azul mexiquense.
El PAN lo impulsó electoralmente, le otorgó candidaturas y lo convirtió en uno de sus operadores políticos en Naucalpan, Huixquilucan, Atizapán y Tlalnepantla; sin embargo, decidió irse tras oponerse a que en las próximas elecciones el partido vaya por cuadros nuevos que provengan de la sociedad.
Exregidoras también dejan el PAN tras quedarse sin espacios
Luis Marrón Agustín, ahora busca refugio en otro partido mexiquense donde le concedan una candidatura en la que pueda poner sus condiciones. En la misma dinámica se encuentran las exregidoras Bertha Islas Olvera, Patricia Calva Camacho y Claudia Aranda.
Las tres construyeron carrera política dentro del PAN Naucalpan, participaron en gobiernos emanados de Acción Nacional y durante años formaron parte de estructuras municipales y electorales del partido. Tenían la aspiración de ser alcaldesas y diputadas, pero no quisieron seguir esperando su momento.

Tan sólo la exregidora Bertha Islas disfrutó del presupuesto municipal y ahora acusa a ese partido que la impulsó por falta de liderazgo y pérdida de identidad panista. En el caso de Patricia Calva cuestionó los métodos de selección de candidaturas y habló de una “simulación” interna; mientras Claudia Aranda se sumó a la salida colectiva de perfiles inconformes al no encontrar cabida.
Hoy estos panistas, en su deseo de seguir disfrutando del erario, abandonan el partido que les dio todo para irse a otro organismo político que les promete el lugar que, según ellos, merecen y se han ganado.
No les importó si en su momento esos partidos eran sus enemigos a vencer; al final sólo quieren presupuesto, estructuras y unas siglas que les permitan llegar al poder.






