Acechan plagas al campo mexiquense; refuerzan vigilancia en cultivos
TOLUCA, Edomex., 31 de mayo de 2026.- El campo del Estado de México (EMX) enfrenta amenazas que pocas veces son visibles para la población, pero que pueden provocar severas afectaciones económicas si no son detectadas a tiempo. Por ello, autoridades agropecuarias y de la Secretaría del Campo del Estado de México (SECAMPO) mantienen operativos permanentes para identificar y contener diversas plagas que ponen en riesgo la producción agrícola.
Entre los organismos que son objeto de vigilancia destacan insectos que afectan cultivos de alto valor comercial, especialmente en regiones donde la agricultura constituye la principal fuente de ingresos para cientos de comunidades rurales.
Vigilancia permanente en zonas productivas
Las acciones de supervisión incluyen recorridos de inspección, instalación de sistemas de monitoreo y revisiones constantes en parcelas para detectar cualquier anomalía que pudiera comprometer las cosechas.
Uno de los principales objetivos es proteger la producción de aguacate, uno de los productos agrícolas más rentables de la entidad. Las revisiones buscan identificar oportunamente la presencia de insectos que perforan frutos y estructuras de los árboles, reduciendo su rendimiento y calidad comercial.
Municipios del sur mexiquense concentran gran parte de estas tareas debido a la importancia que tiene la actividad aguacatera para la economía regional y para la generación de empleos en comunidades rurales.
Riesgo para granos básicos
Además de los huertos frutales, las autoridades mantienen vigilancia sobre especies que pueden afectar extensas superficies dedicadas al cultivo de maíz, trigo, frijol, avena y sorgo.
Especialistas advierten que algunos insectos poseen una extraordinaria capacidad de reproducción y desplazamiento, lo que les permite invadir terrenos agrícolas en poco tiempo y ocasionar daños considerables a las cosechas.
Los enemigos del aguacate
Entre las principales amenazas para los huertos aguacateros se encuentra el barrenador de ramas (Copturus aguacatae), insecto que perfora los tejidos de la planta y debilita su estructura, provocando que las ramas se quiebren con facilidad. También son vigilados el barrenador pequeño del hueso (Conotrachelus aguacatae y Conotrachelus perseae) y el barrenador grande del hueso (Heilipus lauri), cuyas larvas dañan directamente el fruto.

A estas especies se suma la palomilla barrenadora del hueso (Stenoma catenifer), considerada una de las plagas reglamentadas más peligrosas para el aguacate debido a que afecta la calidad y rendimiento de la producción. En conjunto, estas plagas pueden provocar pérdidas de hasta 90 por ciento cuando no se aplican medidas de control oportunas.
Por ello, municipios productores como Coatepec Harinas, Temascaltepec, Donato Guerra, Villa de Allende, Tenancingo y Valle de Bravo son objeto de monitoreos permanentes para detectar cualquier indicio de infestación.
También vigilan a la langosta
Además de las plagas que afectan al aguacate, especialistas mantienen bajo observación a la langosta centroamericana, insecto capaz de desplazarse en grupos numerosos y consumir rápidamente grandes extensiones de vegetación.
Su presencia fue detectada por primera vez en Malinalco durante 2024, lo que llevó a reforzar acciones preventivas para evitar afectaciones en cultivos de maíz, frijol, trigo, avena y sorgo, productos fundamentales para la economía rural mexiquense.
Las labores de vigilancia incluyen recorridos en campo, instalación de trampas especializadas y revisiones periódicas en parcelas agrícolas. Estas acciones permiten detectar oportunamente cualquier brote y actuar antes de que las plagas alcancen niveles que comprometan la producción.
De acuerdo con los reportes fitosanitarios más recientes, el Estado de México (EMX) mantiene bajo control estas amenazas y conserva amplias superficies agrícolas libres de las principales plagas que afectan al aguacate.
Ante este escenario, productores y técnicos trabajan de manera coordinada para reportar cualquier indicio de infestación y aplicar medidas preventivas antes de que los problemas alcancen mayores dimensiones.
Las autoridades estatales informaron que, hasta el momento, los monitoreos realizados durante este año no muestran condiciones de alerta en las principales zonas agrícolas del Estado de México (EMX). No obstante, las labores de supervisión continuarán durante todo el ciclo productivo para preservar la sanidad vegetal y proteger el patrimonio de miles de familias dedicadas al campo mexiquense.







