TOLUCA, Edoméx., 22 de noviembre del 2016.- El Mobbing  o acoso laboral en los últimos años ha tomado  una fuerte posición en el ámbito laboral debido a que las víctimas no saben qué hacer o a quien acudir, manifestó en entrevista la investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma del Estado de México, Laura Benhumea González.

El Acoso laboral o Mobbing, es una práctica que atenta contra la personalidad, integridad física, moral y psicológica. El término «mobbing» es un término que se tiene que seguir discutiendo porque ha sido sustraído de la cultura anglosajona, motivo por el cual en México se ha manejado como acoso laboral.

Está modalidad de violencia se identifica, por ejemplo, al momento de que un compañero no te permite hacer tu trabajo y, a su vez, tiene que ver con las condiciones laborales, espacios cerrados, ambiente de trabajo desagradable, no contar con los instrumentos o herramientas necesarias para desempeñar el trabajo, que el contrato marque ocho horas de trabajo y al empleado lo hagan trabajar más horas, entre otras cosas.

Los investigadores de la violencia dicen que hay tres formas de violencia; la Física donde hay un contacto, pueden ser golpes, empujones, etc., la Estructural, que es la falta de satisfactores elementales para una vida digna, un trabajo adecuado, un sistema de salud apropiado, derechos sociales, la falta de oportunidades académicas, entre otros, y la Emocional, que se refiere a los comentarios despectivos o insultos.

Toda esa serie de críticas de alguna manera van marcando al individuo e impiden que se pueda desenvolver de forma adecuada.

Además, es muy común encontrar a oficinistas con apodos tales como «flojo”, “el comodín”, “el fiestero”, “el escurridizo”, “el matado”, entre otros, lo que deriva en estrés y ansiedad.

Cabe destacar que el estrés ya ha sido catalogado como una enfermedad del trabajo, y tiene grandes impactos en la salud, como obesidad, falta de apetito y  exceso de apetito, lo que según especialistas, en la mayoría de las veces se refleja en la violencia que la víctima vive.