Acusan a Nazario Gutiérrez de frenar trámites de transportistas
La crisis del transporte mexiquense sumó esta semana un nuevo ingrediente. No fue una denuncia contra la Secretaría de Movilidad ni contra algún funcionario estatal. Fue un señalamiento directo contra el presidente municipal de Texcoco.
En medio de una conferencia, transportistas denunciaron que la corrupción, los retrasos administrativos, las extorsiones y la crisis que atraviesa el sector en el Estado de México (EMX) es orquestada por alcalde morenista de Texcoco, Nazario Gutiérrez Martínez.
El señalamiento no vino de un adversario político, tampoco de un dirigente partidista. Fue de Axel García Aguilera, líder de la Alianza de Autotransportistas Autónomos de la República Mexicana (AAA), quien aseguró que detrás de los problemas que enfrentan miles de concesionarios existe una intervención política en áreas estratégicas de la Secretaría de Movilidad.
Y fue más lejos.
Afirmó que el presidente municipal de Texcoco tiene influencia en la Dirección del Registro, una de las áreas más sensibles de la dependencia. La acusación no es menor. Porque una cosa es ser alcalde de uno de los municipios más importantes del Estado de México (EMX) y otra muy distinta aparecer señalado en una discusión relacionada con trámites, concesiones y control administrativo dentro de una dependencia estatal.

Cuando las dudas pesan más que las respuestas
La pregunta que surge de inmediato es simple.
¿Qué interés tendría un presidente municipal en una oficina encargada de regular y administrar trámites del transporte público?
Es una pregunta legítima. Sobre todo porque los transportistas sostienen que los procesos avanzan lentamente, que existe un rezago considerable y que la burocracia sigue siendo uno de los principales obstáculos para quienes dependen de esta actividad económica.
El poder que se niega a soltar el control
Texcoco no es cualquier municipio. Durante años ha sido uno de los principales bastiones políticos del grupo que hoy gobierna el Estado de México (EMX), por eso resulta inevitable que cualquier señalamiento relacionado con presuntas influencias, cuotas o controles políticos despierte atención.
Incluso más ahora que está obsesionado en reelegirse pese a que su partido lo tiene prohibido. Sin duda la gobernadora Delfina Gómez Álvarez tendrá que poner orden antes de que Nazario Gutierrez Martínez siga manchando el legado de la 4T en Estado de México (EMX).











