Adiós 2025; bienvenido 2027
A mi familia por todo este año.
Terminamos este 2025 con mucho trabajo, afortunadamente, gracias a Dios.
Como relataba yo en el texto anterior, el ejercicio de escribir cada semana es una de las mejores cosas que me dejó este 2025 (nuevamente gracias Quadratín), la oportunidad de sistematizar mis ideas, experiencias, análisis y conocimientos ha sido una gran disciplina.
Por eso, esta es la última columna de este año, si "pisé algún callo", si incomodé a alguien, si describí algún grupo, no pienso pedir disculpas. Porque ese es el periodismo, y habré logrado mi objetivo. De lo contrario a pensar en otra cosa.
Y cómo veo doy…
En 18 meses aproximadamente, el país elegirá más de 1773 cargos a nivel federal y estatal, 500 diputados federales, 17 gubernaturas, 680 presidencias municipales y algo así como 1088 diputaciones locales.
Es decir se renovará la totalidad de la Cámara de Diputados en la elección del 6 de junio del 2027.
Pero ustedes dirán si apenas entramos al año 2026 ¿cuál es la prisa?
Hay varios factores, el primero de ellos es el partido gobernante Morena, qué es el que marca el ritmo de los procesos electorales.
Seguramente, en este año que arranca, abrirá sus procesos de elección a gobernadores, quizá no me crea mucho pero, "elegirá coordinadores de la Cuarta Transformación en cada entidad" que tenga elecciones. Es decir por la vía de los hechos designar a candidatos al menos entre 10 y 12 meses antes.
Seguramente al finalizar este 2026 lanzará sus convocatorias para los demás cargos, destacando lo federal y lo municipal.
Por lo que, desde mayo o junio ya estarán los aspirantes a todo lo que dan.
Como siempre, habrá suspirantes, aspirantes, candidatos de verdad y "de chocolate".
Se debe tomar en cuenta, que en algunos casos se buscará la no reelección, se prohibirá la participación directa de algún familiar. La reforma aplica hasta después.
Esto, desde mi óptica, genera incertidumbre, ya que nos mete a la dinámica de elegir candidatos cada tres años "y reduce los periodos municipales a dos años".
El modelo de reelección nos daba, cierta tranquilidad cada cinco años, vaya se podía trabajar con calma y sin presiones. Pero ya fue.
Ahora este es el escenario: todos a correr electoralmente en el 2026.
En el caso mexiquense, en verdad me llama mucho la atención que ya hay encuestas, muchas "de plano cuchareadas", es decir alteradas.
Bueno hay medios despistados, que ya están hablando del 2030, ¡válgame Dios!
Es una condición esencial, pasar por este proceso electoral 2026-2027.
¿Por qué lo digo así?
Porque el proceso como tal en los órganos electorales, arranca ahí en septiembre y octubre con la instalación de las juntas distritales.
Pero, más allá de esta fecha está latente la reforma electoral de Morena, para terminar con los órganos autónomos como ha sugerido “por razones financieras”.
En los círculos del Gobierno Federal, es un secreto a voces que el presupuesto no alcanza ya para tanto programa social y que la falta de creatividad de gobiernos estatales y municipales para generar recursos, es grave.
Es para ellos una gran oportunidad de modificar la estructura electoral como la conocimos y como fue, hizo posible el triunfo de Morena. ¡Vaya paradoja!
Es decir el órgano electoral nacional, como lo dejaron el PRI, el PAN y el PRD, garantizó la transición del PRI a Morena y ahora lo van a destruir.
Los argumentos "leguleyos" con la cara dura que dan los líderes parlamentarios, me recuerdan al PRI de los 80 y 90. Bueno de allá vienen.
Las reglas van a cambiar.
Así que prepárense amigos mexiquenses para sobresaltos y gritos y sombrerazos en este año que apenas empieza y que estará pensando en 2027.
De Ribete
En el panorama mexiquense, todo mundo quiere un reacomodo, bien ganado o mal ganado.
Ahí tiene que hay quienes buscan quedarse con lo que no construyeron, ni política ni patrimonialmente, qué feo caso.
Hay quienes “se han creído las historias de los que se han victimizado (zorros con piel de oveja)”, no sabemos si por ingenuos o por astutos. En fin, todo se pondrá en su lugar.
La última y nos vamos
Estimados cuatro lectores, 20 analistas y tres detractores o más (es sarcasmo), les deseo un 2026 lleno de mucho trabajo, mucha salud y mucha felicidad (esto real).
Y me voy cantando una canción de Héctor Lavoe y Willie Colón, qué dice más o menos así:
“Todo tiene su final
nada dura para siempre
tenemos que recordar
que no existe eternidad
“como el lindo clavel
solo quiso florecer
enseñarnos su belleza
y marchito perecer”.
Ahí se ven.
Bendiciones a todos.
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