Advierte Sistema Anticorrupción límites de la IA en combate al fenómeno
TOLUCA, Edomex., 11 de agosto del 2026.- La Inteligencia Artificial puede ayudar a detectar posibles actos de corrupción, pero no puede sustituir el criterio, la ética ni la responsabilidad de los funcionarios encargados de tomar decisiones, advirtieron especialistas de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Anticorrupción del Estado de México y Municipios (SESAEMM) durante un foro realizado en Toluca.
El señalamiento surgió durante la segunda sesión del ciclo 'Voces Anticorrupción', donde investigadores analizaron cómo las nuevas tecnologías pueden modificar la forma en que las instituciones identifican y previenen irregularidades.
Analizan costos políticos, económicos e institucionales de la corrupción
En este sentido, Jaime Rodríguez Alba, investigador y catedrático de la UNAM, la UNED y la Universidad de La Rioja en España, explicó que una de las principales ventajas de estas herramientas es su capacidad para revisar grandes cantidades de información y encontrar patrones que difícilmente podrían detectarse mediante una revisión convencional.

Entre los posibles usos mencionó la identificación de concentraciones inusuales de contratos, posibles redes de testaferros, conflictos de interés, nepotismo y fraccionamiento irregular de contratos. Sin embargo, aclaró que encontrar una anomalía mediante un sistema automatizado no significa, por sí mismo, comprobar la existencia de un delito o determinar quién es responsable.
Por ello, Rodríguez Alba consideró necesario establecer reglas claras para el uso de estas tecnologías, particularmente en materia de protección de datos, seguridad de los sistemas, responsabilidad jurídica y supervisión humana, al tiempo que advirtió que delegar las decisiones en algoritmos podría generar nuevos problemas si no existen controles sobre la información utilizada y las conclusiones que producen.
Plantean fortalecer transparencia, rendición de cuentas y participación social
Asimismo, el especialista planteó que el uso de IA dentro del gobierno debe estar acompañado de una política de gobernanza de datos orientada al interés público, con mecanismos que permitan revisar las decisiones y exigir responsabilidades. Bajo este modelo, la tecnología funcionaría como una herramienta para apoyar a las instituciones, pero no como sustituto de quienes ejercen funciones públicas.

En la misma jornada, Ricardo Uvalle Berrones, catedrático de la UNAM y miembro emérito del Sistema Nacional de Investigadores, señaló que el impacto de la corrupción va mucho más allá del dinero que puede perderse, debido a que también afecta la legitimidad de las autoridades y la confianza de la población en las instituciones.
De acuerdo con el académico, el fenómeno puede traducirse en privilegios y abuso de autoridad en el ámbito político; sobornos, desfalcos y apropiación de recursos en el económico, y clientelismo, opacidad y debilitamiento del servicio público en el institucional. Ante ello, ambos especialistas plantearon fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas, simplificar procesos administrativos y utilizar la tecnología para reducir espacios que puedan facilitar prácticas corruptas.











