Hace bien el secretario de Educación de Edomex, Alejandro Fernández, en guardarse en su casa, sugerir algunas actividades en este encierro y hasta mostrase como un chef gourmet de cinco cubiertos; a todos queda claro, según sus publicaciones, que es un gran cocinero y mejor ciudadano al respetar el quedarse en casa.

Lo único en lo que parece poco prudente, es el festín cotidiano del que goza. Y no, no está mal que coma Yaquemishi japonés o Cheesecake gringo, demostrando su paladar internacional, solo que el gran grueso de la población, difícilmente tiene qué comer ante el encierro y la falta de dinero. Don

Alejandro, que es un servidor discreto y eficiente, debería tener un poquito más de tacto a la hora de difundir sus alimentos, pues en miles de hogares mexiquenses un “Lomo al trapo”, no es, siquiera, ni remotamente para un masaje de espalda.