Apenitas regidores priistas de Metepec, se dieron cuenta de que hay una emergencia sanitaria en el país y que algo deben hacer, pues su conciencia cívica así se los dicta.

Los ediles, extensiones políticas de la diputada federal, Ana Lilia Herrera, anunciaron que obsequiarán equipos de limpieza en el municipio.

Pudiendo haber generado una política pública municipal, para alcanzar a más beneficiados, se van por la libre – qué bueno-, pero no dejan de publicitar que su linaje tricolor los llama a ser los maestros limpios de la tierra del barro.

Los malquerientes ven la mano y casi todo el cuerpo en este asunto, de la mismísima Herrera Anzaldo, a quien le sigue latiendo el corazón por regresar a gobernar Metepec, aunque no haya acabado su administración en la ocasión pasada, por buscar otro hueso, en el clásico y mexicanísimo chapulinazo.

Cómo son, en serio, esas mentes malpensadas. Antes que sus aspiraciones personales, la diputada tiene que preguntar en Lerdo si le dan chance, y seguro preguntará, “nomás” que le abran la puerta.