Si el Covid 19 le pegó directito a la presidenta municipal de Metepec, Gabriela Gamboa, al grado de tener que estar en cuarentena por haber pescado la pandemia en su viaje de trabajo – es un decir- a España, la enfermedad está a punto de matar al Sol, la Luna, y hasta a El Árbol de la Vida. 

Cosa de escuchar los crecientes reclamos de artesanos del municipio que nomás piden ayuda y en el Palacio Municipal nadie los pela. Hasta están pensando que el Coronavirus también trae sordera a quienes lo adquieren. 

Decenas de ellos reclaman la falta de apoyos por parte de Gamboa, ante la crisis sanitaria que los tiene sin vender ni un jarro. 

Pese a ser el mayor atractivo del municipio, los artesanos se están rascando con sus uñas, porque las autoridades municipales ni con el desprecio de una mirada los han volteado a ver, a casi un mes de iniciada la crisis sanitaria en el país. 

Si alguien ve a doña Gabriela, porfa, de lejitos, díganle que la andan buscando los artesanos, tal y como ella los busco cuando quería el hueso: con vehemencia. 

Aunque, para  hacer caravana con sombrero ajeno, se pinta solita, pues en sus redes, la alcaldesa publicó, tapabocas de testigo, la entrega de apoyos a adultos mayores en plena contingencia; la entrega estuvo encabezada por la “requetemaestra”, Delfina Gómez y, pese a que la recomendación es que los abuelitos no asomen ni la nariz a la calle por el Covid, en bonito acto, las autoridades los hicieron ir a recibir la entrega, exponiéndolos de manera peligrosa, para la foto. 

Eso de la congruencia, la responsabilidad social y el acato a las disposiciones, como que no se le están dando a la presidenta.