Jamón Serrano, queso, vino y carne. Una suculenta muestra de insensibilidad en estos tiempos, demuestra una regidora de Toluca de nombre Paola Jiménez.

Caracterizada, en redes sociales, por publicitar sus iniciativas ante el Cabildo -muchas de ellas indudablemente benéficas- ahora presume su capacidad gastronómica.

De agua quemada a lo que hoy hace en la cocina, la coloca lista para participar en el programa Iron Chef América, con avances innegables en el mundo culinario.

Retadora con amplias posibilidades, se extravía en la crisis. Y es que, está muy bien, que tenga posibilidad de disfrutar de un menú un “poquito” superior a lo que la mayoría de los toluqueños siquiera pudiera pensar. Enhorabuena.

El asunto es que los políticos siguen sin entender que lo que se vive hoy en millones de hogares: desempleo, falta de dinero y problemas de violencia intrafamiliar ocasionados por la pandemia, no es, ni por mucho, de lo que ellos gozan y que legítimamente puedan disfrutar.

No, el problema es la insensibilidad, la indolencia por los otros; la frivolidad.
Provecho, regidora. Seguro muchos de los que votaron por ese PRI cercano, próximo, empático, disfrutarán sus publicaciones.

Ese el el PRI que no se ha ido, y que entre vinos y carnes frías se niega a morir.