Una indignante violencia de género sufrió la presienta del DIF de Malinalco, Lilia Cerón Camacho, cuando llegó a su oficina y fue recibida por policías y patrullas que le impidieron el paso, pues el impresentable presidente municipal, Roberto Cabañas Poblete, había decidido despedirla. Violentando sus derechos humanos, laborales y políticos, el soberanamente torpe alcalde, le negó a la presidenta entrar, siquiera, a recoger sus pertenencias, argumentado que ella “ya es de otro partido”.

Derechos Humanos del Estado y la Secretaría de la Mujer han comenzado con la investigación sobre esta miserable acción de Cabañas que, además, quiere repetir en el cargo, violentando al personal y amenazando a los trabajadores.


El borregazo de la candidatura para una diputación para el Obispo retirado, Onésimo Cepeda, fue un torito de la iglesia católica para saber cómo reacciona la ciudadanía ante una propuesta así, y ante el avance de sectores cristianos en la vida política del país.
La grey católica siente que se ha apoyado más al cristianismo para comenzar vida política, lo que ha hecho, inclusive, que fieles católicos deserten de la fe.

No será la primera ni la última prueba que hagan para entrar a la grilla.