Nadie, nadie, nadie, absolutamente nadie ha podido garantizar, en Edomex, la seguridad de las mujeres.

El caso de Brenda, la joven de Amanalco, que apreció muerta en Almoloya de Juárez, retrata la ineptitud, la inoperancia, incompetencia, torpeza, indolencia, de una autoridad lejana, inútil, incapaz seguridad.

¿Alguien hará algo en el Gobierno ante esta ola de violencia hacia las mujeres?

¿Alguien renunciará por vergüenza, ante las muertes constantes y las agresiones hacia ellas?

Tristes días para la familia de Brenda; para las familias mexiquenses; para las familias donde el miedo crece por ser o tener una mujer cerca.

Qué chingadazo nos han puesto nuevamente.