Alerta Unidem por envejecimiento acelerado de la población en México
ECATEPEC, Edomex., 27 de septiembre de 2026.- La Unión Industrial del Estado de México (Unidem) expresó su preocupación por el envejecimiento acelerado de la población mexicana y advirtió que, de mantenerse la tendencia demográfica, el país enfrentará mayores presiones sobre el presupuesto público, los sistemas de pensiones y los servicios de salud.
Francisco Cuevas Dobarganes, director general de la agrupación, señaló que los datos de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que el crecimiento poblacional fue menor al esperado, al pasar de 126 millones de habitantes en 2020 a 130.9 millones en 2025.
México comienza a envejecer
Uno de los indicadores que más preocupa al sector industrial es el incremento de la edad mediana de la población, que pasó de 29 a 32 años en apenas cinco años.
Cuevas Dobarganes señaló que este cambio tendrá efectos directos en las finanzas públicas, debido a las mayores necesidades de recursos para pensiones, atención médica y otros servicios asociados con una población de mayor edad.
Destacó la disminución de la tasa de fecundidad y consideró que, si la tendencia continúa, el Presupuesto de Egresos de la Federación podría enfrentar dificultades para cubrir compromisos relacionados con deuda, salud y pensiones.
Formalizar el empleo, otro reto
En contraste, la Población Económicamente Activa aumentó de 55.9 a 61.3 millones de personas entre 2020 y 2025, lo que representa un mayor número de personas incorporadas al mercado laboral.
Sin embargo, persiste el reto de reducir la informalidad. De acuerdo con sus datos, el empleo formal pasó de 44.4 a 45 por ciento, mientras que la informalidad disminuyó de 55.6 a 55 por ciento en el mismo periodo.
Cuevas Dobarganes consideró necesario generar condiciones para que más trabajadores y actividades económicas transiten hacia la formalidad, lo que permitiría ampliar la base de contribuyentes y fortalecer la recaudación.
Sobre la esperanza de vida, que pasó de 68.9 a 75.5 años, pidió interpretar el incremento con cautela debido al efecto que tuvo la pandemia de Covid-19 sobre este indicador en 2020.
Finalmente planteó que México todavía tiene margen para realizar cambios en materia presupuestal, inversión, empleo y recaudación, con el propósito de enfrentar las consecuencias económicas del cambio demográfico.










