Amenaza paro en UTN complicar estadías y egreso de estudiantes
NEZAHUALCÓYOTL, Edomex., 21 de octubre de 2026.- La prolongación del paro en la Universidad Tecnológica de Nezahualcóyotl (UTN) amenaza con desencadenar una crisis académica que podría afectar a miles de estudiantes, particularmente a quienes están por concluir sus carreras, debido a la suspensión de clases, los retrasos en estadías profesionales y las dificultades para realizar trámites de egreso y titulación.
Desde el pasado 8 de octubre, las aulas permanecen cerradas y cada jornada sin actividades incrementa la cantidad de contenidos, prácticas y evaluaciones pendientes. El problema no solamente radica en recuperar los días perdidos, sino en determinar cómo podrán los docentes impartir las materias faltantes, comprobar los conocimientos adquiridos y asignar calificaciones sin afectar la formación profesional de sus alumnos.
La situación podría complicarse si el cierre continúa, pues recuperar varias semanas de actividades en un periodo reducido implicaría reorganizar horarios, prácticas de laboratorio, exámenes y trabajos escolares. Sin un calendario extraordinario, los estudiantes enfrentarían el riesgo de retrasar la acreditación de materias y, en consecuencia, su avance hacia el siguiente cuatrimestre.

Estadías profesionales, el problema más delicado
Uno de los mayores riesgos se concentra en las estadías profesionales, requisito académico que permite a los universitarios aplicar sus conocimientos en empresas e instituciones antes de concluir sus estudios. De acuerdo con información del Consejo Estudiantil, quienes ya realizan estas actividades deberán continuarlas, pero los alumnos que necesitan formalizar nuevos convenios podrían enfrentar retrasos de hasta tres meses, lo que comprometería sus fechas previstas de egreso.
A este escenario se suman los trámites de servicio social, las calificaciones que todavía no aparecen registradas y las asignaturas pendientes de incorporar al sistema escolar. La acumulación de estos problemas podría provocar un efecto en cadena, ya que cualquier requisito sin acreditar puede impedir que un estudiante complete oportunamente su expediente y avance hacia los procedimientos de titulación.
Última generación enfrenta incertidumbre
Especial preocupación existe entre alumnos de octavo cuatrimestre del modelo educativo anterior, quienes pertenecen a una generación que deberá concluir sus estudios bajo planes en proceso de sustitución. Fuentes de la comunidad universitaria estiman que alrededor de mil estudiantes podrían encontrarse en esta condición, cifra que requiere confirmación oficial. Para ellos, una eventual reprobación o la falta de oportunidades de regularización podría representar dificultades adicionales para terminar sus carreras.
Aunque el Consejo Estudiantil aseguró que las inasistencias derivadas del paro no ocasionarán la pérdida del cuatrimestre, todavía persisten interrogantes sobre la recuperación de clases, las evaluaciones y los mecanismos que permitirán concluir las estadías y demás requisitos académicos. La garantía de no aplicar represalias por ausencias no significa que los estudiantes tengan automáticamente acreditadas sus asignaturas.
¿Quién responderá si se retrasan los egresos?
Mientras las autoridades universitarias han planteado atender las 22 demandas estudiantiles mediante compromisos que podrían extenderse hasta 90 días hábiles, el conflicto mantiene detenidas las actividades escolares, sin que se haya establecido públicamente una fecha definitiva para el regreso a clases. El Consejo Directivo, Rectoría y las autoridades educativas estatales enfrentan el desafío de resolver el conflicto y garantizar que la suspensión no termine afectando la trayectoria de los universitarios.
El problema podría agravarse conforme transcurran las semanas, especialmente para quienes necesitan terminar sus estadías, acreditar materias o completar los últimos requisitos de titulación. La pregunta que comienza a cobrar relevancia es quién asumirá la responsabilidad si el paro termina retrasando meses el egreso de jóvenes que se preparaban para incorporarse al mercado laboral y cuya formación profesional permanece atrapada en un conflicto todavía sin solución.






