TOLUCA, Edomex., 14 de marzo de 2019.- El glaucoma se define como una neuropatía óptica anterior, crónica, progresiva y multifactorial en la cual la presión intraocular es uno de los principales factores de riesgo y de no detectarse en forma oportuna puede condicionar ceguera irreversible.

Al respecto especialistas del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM) recomiendan a la población en general asistan a una revisión oftalmológica al menos una vez al año.

Explicaron que existen factores de riesgo para padecer glaucoma como antecedentes familiares de glaucoma, hipermetropía o miopía, o enfermedades sistémicas como diabetes mellitus o hipertensión arterial.

Agregaron que el glaucoma es una enfermedad silenciosa, por lo que muchas veces los pacientes acuden tardíamente a valoración.

Un síntoma importante es la reducción del campo visual lo que condiciona que choquen con las cosas y resaltaron que cuando la presión intraocular se encuentra muy alta el paciente puede tener disminución de la visión central, dolor ocular, cefalea, náuseas, vómito, lo que ya es considerado una urgencia oftalmológica.

La presión ocular sólo puede ser valorada por un oftalmólogo, quien mide la presión intraocular con un aparato conocido como Tonómetro de Goldman, asimismo, el especialista tiene que valorar otros signos que ayudan al diagnóstico, tales como, aumento de la excavación del nervio óptico, diferencias en el tamaño de la excavación entre los dos ojos y disminución de la capa de fibras nerviosas.

Se tiene que realizar un estudio llamado Gonioscopía para valorar la zona de salida del humor acuoso y poder clasificar el glaucoma de ángulo abierto o cerrado ya que de esto depende el tratamiento a seguir, procedimientos de gran complejidad que se realizan en las unidades de segundo y tercer nivel de atención del ISSEMyM.

Añadieron que cuando existen datos positivos para sospecha de glaucoma se tienen que realizar otros estudios para valorar la función del nervio óptico como los campos visuales y su morfología, los cuales pueden ser la tomografía de coherencia óptica del nervio óptico, que también sirve para detectar progresión de la enfermedad, dichos estudios se realizan en el tercer nivel de atención.

Detallaron que el glaucoma se trata con medicamentos hipotensores ópticos y en caso de que éstos no puedan controlar la presión intraocular, se recurre a cirugías como trabeculectomía, colocación de válvula de Ahmed, iridotomías o trabeculoplastía con láser que serán determinadas por el médico tratante.

Lo importante del tratamiento es detener la progresión de la enfermedad y disminuir la presión ocular.

Los especialistas del ISSEMYM señalaron que los factores genéticos pueden incidir en la generación de la enfermedad, por lo que insistieron en la importancia de la detección temprana a fin de evitar complicaciones futuras al paciente.