Avanza México hacia agricultura limpia con decreto que prohíbe plaguicidas
TOLUCA, Edomex., 3 de septiembre de 2025.– En un hecho considerado histórico, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la prohibición de 35 plaguicidas en México, medida que busca proteger la salud de la población y garantizar una agricultura más limpia, sostenible y segura. La decisión, oficializada en el Diario Oficial de la Federación (DOF), marca un parteaguas en la política agrícola y ambiental del país.
Un compromiso con la salud y el medio ambiente
La mandataria explicó que esta decisión responde a un compromiso asumido desde los primeros meses de su gobierno: retirar del mercado sustancias que ya están vetadas en gran parte del mundo por sus riesgos comprobados.
“Algunos de estos plaguicidas se siguen utilizando en México a pesar de que han sido prohibidos en decenas de países. Representan un daño grave tanto al medio ambiente como a la salud de las personas, y era urgente actuar”, señaló durante la conferencia matutina conocida como Las Mañaneras del Pueblo.
Con esta medida, se cumple un objetivo doble: cuidar la tierra y proteger a los trabajadores del campo, quienes son los más expuestos a estas sustancias, y a la vez garantizar alimentos más seguros para las y los consumidores.
El impacto histórico de la prohibición
El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué Sacristán, subrayó que la magnitud de la medida no tiene precedentes recientes. La última vez que México publicó un decreto de este tipo fue en 1991, cuando se prohibieron apenas 21 ingredientes activos.
Ahora, el nuevo decreto incluye 35 moléculas identificadas como peligrosas en convenios internacionales de gran relevancia, como los de Basilea, Estocolmo y Rotterdam.
Entre los plaguicidas prohibidos destacan:
- Aldicarb, insecticida que genera intoxicaciones por contacto directo
- Carbofurano, prohibido en Canadá y Europa por su alta toxicidad
- Endosulfan, restringido en más de 50 países debido a su impacto en el desarrollo neurológico de bebés
- DDT, cuya prohibición es prácticamente universal
Agricultura más limpia como meta nacional
La estrategia del Gobierno de México no se limita a este decreto. Según Berdegué, el plan contempla una eliminación progresiva de sustancias altamente peligrosas que no se alinean con los principios de una agricultura moderna y responsable.
En 2026 se publicará un segundo grupo de plaguicidas prohibidos y en 2027 se sumará una tercera lista, con lo que el país avanzará hacia un modelo agrícola más limpio y sostenible.
Este enfoque se inscribe en lo que Sheinbaum ha denominado el Segundo Piso de la Cuarta Transformación: una visión de desarrollo que incorpora con más fuerza la sustentabilidad y la protección de la vida.
Una decisión que rompe inercias
Especialistas en medio ambiente han señalado que la medida representa un cambio de paradigma. Durante décadas, México se había rezagado en comparación con otros países que ya habían restringido estas sustancias.
Ahora, la decisión de prohibir 35 plaguicidas coloca al país en una ruta de mayor coherencia con sus compromisos internacionales y abre la puerta a impulsar tecnologías y prácticas agrícolas menos contaminantes.
Para las organizaciones de la sociedad civil que habían solicitado esta acción desde hace años, el decreto significa un triunfo en la lucha por la justicia ambiental y laboral, pues las y los jornaleros agrícolas habían sido históricamente quienes enfrentaban los mayores riesgos de intoxicación.
El listado de plaguicidas prohibidos
Entre los compuestos que ya no podrán usarse, producirse ni comercializarse en México están: 2,4 DB, Alaclor, Azafenidina, Azinfos metílico, Azocyclotin, Bioresmetrina, Bromuconazol, Captafol, Carbosulfan, Clordano, Clorpirifos-metil, Diclofop metil, Dinocap, Dinoseb, Disulfoton, Edifenfos, Fenarimol, Fenitrotion, Fention, Fentoato, Flusilazol, Fosfamidon, Hexaclorociclohexano, Hexaflumuron, Lindano, Metidation, Óxido de fenbutatin, Paratión etil, Quinalfos, Resmetrina y Triclorfon.
Hacia una agricultura segura para todos
La prohibición de estos 35 plaguicidas no solo protege la biodiversidad, sino que también busca reducir las enfermedades relacionadas con la exposición a químicos peligrosos. Se trata de una apuesta clara por un futuro en el que la producción agrícola pueda coexistir con la salud humana y el respeto al entorno natural.
México, con esta decisión, da un paso firme hacia la construcción de una agricultura más limpia, en la que el bienestar de quienes producen y de quienes consumen los alimentos sea la prioridad central.










