Empresarios de la península mantiene su compromiso con su entorno y su comunidad

Joe Richaud

A medida que las personas de todo el mundo lidian con cierres y cancelaciones, la península de Yucatán también se ha visto afectado.

Si bien muchas familias seguramente se sentirán decepcionadas por el cierre de destinos como Holbox, este cierre temporal ha provocado el deterioro de la principal actividad económica en la isla lo que ha complicado la subsistencia de las familias más vulnerables. Es por esta causa que la directiva de Las Nubes de Holbox encabezada por Bárbara Hernández tomó la iniciativa de donar platos de comida caliente a la población más necesitada, que a falta de un ingreso estable están pasando momentos difíciles. 

Es así que la cocina del Sabor de Las Nubes se convirtió provisionalmente en un proveedor de alimentos calientes donde se repartieron 153 sopas calientes. 

La directora de Operadora Rumbo al Trópico nos comentó “Si bien se siguen todas las recomendaciones de las instancias de salud, solo juntos saldremos adelante, es por eso que, siguiendo las pautas de seguridad alimentaria y el apoyo de voluntarios, formado por nuestros valiosos colaboradores en el hotel, se decidió buscar la forma de apoyar a los mas vulnerables. Esperamos que esta pequeña acción logre que más empresarios se sumen a esta u otras iniciativas”.

Bárbara también forma parte de la Fundación Pedro y Elena Hernández, la cual a su vez ha generado apoyos en la península en las poblaciones de El Cuyo, Río Lagartos y las Coloradas, donde la fundación de la mano de Grupo MERFA se dieron a la tarea de apoyar a las familias más vulnerables,  impactadas por la emergencia sanitaria.

Su iniciativa comenzó con la activación del programa de apoyo social Solo Juntos Saldremos Adelante, cuyo objetivo es apoyar a las poblaciones vulnerables dentro de la Reserva de la Biósfera Ría Lagartos, donde la fundación trabaja desde el 2002, en la protección y revaloración del patrimonio natural de la reserva.

A comienzos del mes, la iniciativa activó cinco fechas donde se invitó a la población con las medidas de seguridad sanitaria adecuadas a disfrutar de comida caliente. Esta acción repercutió en un total mil 182 comidas calientes repartidas en la Estación Biológica Artemia, un centro de investigación y estación de campo de la fundación, ubicada en El Cuyo, Tizimín, Yucatán.

Más tarde la iniciativa tomó la decisión de migrar sus esfuerzos al reparto de despensas evitando acumulaciones de personas, pero sin desamparar su seguridad alimentaria. Repartiendo un total de 650 despensas, cubriendo la totalidad de la población en el Cuyo, estuvieron compuestas por 1 kilogramo de frijol, 1 kilogramo de arroz, 500 gramos de lenteja y/o 1 kilogramo de harina, a las que se les sumaron 240 piezas de calabazas y 120 piezas de sandía (510 kilogramos). Las cuales fueron gestionadas con agricultores locales con el doble propósito de apoyar a la economía local. 

Sumado a este esfuerzo también se hizo entrega en las poblaciones de Las Coloradas y Río Lagartos, y con el apoyo de las autoridades y cooperativa pesquera, de 220 piezas de melón (660 kilogramos) y mil 400 piezas de papaya (4 toneladas) nuevamente pensando en el coordinar la compra con agricultores locales detonando la economía regional y logrando apoyar a mil 500 familias vulnerables de estos dos poblados. 

Bárbara Hernández considera que Las Nubes y la Fundación Pedro y Elena Hernández, siempre ha operado en paralelo sobre un programa de apoyo a las comunidades locales. Esta nueva acción refrenda el compromiso de los empresarios y asociaciones para buscar el bienestar y seguridad alimentaria de colaboradores y comunidad de la Península.