Celebra Estado de México la Candelaria entre fe, tamales y tradición
TOLUCA, Edomex., 2 de febrero de 2026.- El Día de la Candelaria, celebrado cada 2 de febrero, marca el cierre del ciclo navideño de 40 días después del nacimiento de Jesús. La fecha conmemora su presentación en el templo y la purificación de la Virgen María, además de reconocer a Cristo como la ‘luz del mundo’, motivo por el cual se bendicen las candelas y velas en iglesias del Estado de México (EMX) y el país.
Tradición profundamente arraigada en el Estado de México
En el Estado de México (EMX), una de las entidades con mayor arraigo religioso del país, la Candelaria se vive como una de las festividades más representativas.
De acuerdo con el INEGI, más del 88 por ciento de la población mexiquense se identifica como católica, lo que explica la amplia participación en misas, bendiciones y celebraciones comunitarias en municipios como Toluca, Metepec, Chalco, Nezahualcóyotl y Ecatepec.
El ritual de los tamales y la Rosca de Reyes
La tradición mexicana dicta que quienes encontraron la figura del Niño Dios en la Rosca de Reyes, el pasado 6 de enero, deben invitar tamales y atole el 2 de febrero.
En el Edomex, esta costumbre impulsa una intensa actividad económica: tan solo en esta temporada se estima el consumo de millones de tamales, platillo elaborado a base de maíz, ingrediente central de la identidad alimentaria nacional.
Vestir y bendecir al Niño Dios
Uno de los rituales más emblemáticos es la vestimenta del Niño Dios. Familias mexiquenses lo atavían con trajes que representan advocaciones religiosas, oficios o símbolos de fe, y lo llevan a los templos para recibir la bendición. Esta práctica refuerza la transmisión intergeneracional de valores, creencias y tradiciones.
Raíces prehispánicas y sincretismo cultural
La Candelaria también tiene una raíz prehispánica. Coincide con el inicio del átlatl, etapa de preparación para la siembra en el calendario mexica, cuando se realizaban ofrendas de alimentos derivados del maíz.
En el Estado de México (EMX), esta fusión de cosmovisiones indígenas y cristianas da forma a una celebración única que mezcla agricultura y comunidad.
Identidad, cultura y convivencia familiar
Más allá de lo religioso, la Candelaria es una expresión viva de la identidad cultural mexiquense.
Reúne a familias, fortalece la convivencia comunitaria y reafirma tradiciones que han perdurado por siglos, consolidando al Estado de México (EMX) como uno de los principales guardianes de esta festividad que une fe, gastronomía y cultura popular.






