Celebra reducción histórica del dengue en Edomex gracias a prevención
TOLUCA, Edomex., 3 de septiembre de 2025.– El Estado de México (EMX) se coloca como un ejemplo nacional en el combate a enfermedades transmitidas por vector, al registrar una disminución del 92 por ciento en los casos confirmados de dengue durante 2025, en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este logro ha sido posible gracias a un trabajo constante de prevención del dengue, impulsado por la Secretaría de Salud y acompañado de la participación ciudadana, especialmente en la zona sur de la entidad.
Estrategias efectivas de prevención del dengue
La clave del éxito ha sido la implementación de acciones integrales que abarcan tanto la eliminación de criaderos como la vigilancia sanitaria. A través de las jurisdicciones sanitarias de Tejupilco, Tenancingo y Valle de Bravo, se visitaron más de 30 mil 400 viviendas para aplicar control larvario, además de rociar insecticida en tres mil 477 hogares. Paralelamente, se realizaron nebulizaciones en 649 hectáreas y se instalaron 951 recipientes especiales para monitorear la presencia de mosquitos.
Dentro de estas acciones destaca la estrategia comunitaria Tapa, lava, voltea y tira, la cual fomenta la eliminación de llantas, cubetas, macetas y cualquier objeto que pueda almacenar agua. Esta práctica, sumada al compromiso ciudadano, se ha consolidado como un pilar de la prevención del dengue, reduciendo de manera significativa la reproducción del mosco Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad.
Resultados tangibles en salud pública
De enero a agosto de este año, los laboratorios estatales confirmaron 125 casos de dengue. De estos, 70 fueron clasificados como no graves, 48 se detectaron con signos de alarma como dolor abdominal y sangrados leves, mientras que solo siete se catalogaron como graves. Lamentablemente, dos de ellos derivaron en defunciones, lo que subraya la importancia de mantener las medidas de prevención del dengue y garantizar la atención oportuna de los pacientes.
El panorama actual contrasta con los registros del año anterior, donde las cifras fueron considerablemente más altas, lo que refleja que el esfuerzo institucional y comunitario está dando frutos.
Coordinación institucional y participación ciudadana
La Secretaría de Salud del Estado de México (EMX) subrayó que este avance no habría sido posible sin la coordinación con autoridades municipales y la colaboración activa de la población. El Comité Estatal de Vectores realiza reuniones trimestrales para evaluar y reforzar las estrategias de control, lo que garantiza que la prevención del dengue no sea un esfuerzo aislado, sino un proceso continuo y adaptado a las necesidades de cada temporada.
Además, el Estado de México (EMX) ha participado activamente en dos Jornadas Nacionales de Intensificación de Lucha contra el Dengue, lo que demuestra un compromiso sólido con las políticas federales de salud pública y coloca a la entidad como un referente en materia de control de enfermedades transmitidas por mosquitos.
Un modelo de éxito replicable
La experiencia mexiquense se presenta como un modelo replicable en otras regiones del país. El énfasis en la prevención del dengue a través de la educación comunitaria, el monitoreo constante y la aplicación sistemática de insecticidas ha mostrado resultados concretos en la disminución de casos.
La enseñanza es clara: cuando gobierno y sociedad trabajan de la mano, la reducción de riesgos sanitarios es posible. Así, el Estado de México (EMX) no solo protege la salud de su población, sino que también demuestra que las enfermedades prevenibles pueden ser controladas con acciones sencillas, disciplina y compromiso colectivo.
Perspectivas hacia el futuro
Si bien la reducción del 92 por ciento en los casos de dengue es un logro histórico, las autoridades sanitarias insisten en que no se debe bajar la guardia. El mosco transmisor sigue presente en el entorno y cualquier descuido puede revertir los avances alcanzados.
Por ello, se continuará fortaleciendo la prevención del dengue en comunidades vulnerables, reforzando la capacitación de brigadas de salud y manteniendo la colaboración con la ciudadanía para garantizar entornos más saludables. El reto es sostener estos resultados en el tiempo y seguir protegiendo a las familias mexiquenses de una enfermedad que, aunque prevenible, aún representa un riesgo para la vida.










