Claudia y las clases
La presidenta Claudia Sheinbaum tuvo que poner orden entre quienes privilegiaron el dogma y la ideología por encima de la realidad de un país donde millones de padres y madres de familia ven en la escuela mucho más que un espacio educativo; ven un alivio cotidiano, un oasis de seguridad que les permite salir a trabajar en busca de un mejor futuro para sus hijos e hijas.
Sí, la Presidenta dejó claro que quien manda en el gobierno de la República es ella y que, en materia educativa, nadie puede actuar —desde la comodidad de un escritorio— de espaldas a dos actores fundamentales: las familias mexicanas y el magisterio nacional.
En Palacio Nacional —me comentaban anoche— tienen perfectamente identificadas las especulaciones y el ruido político generados por el error de adelantar el fin del Ciclo Escolar 2025-2026, una propuesta que surgió el pasado 7 de mayo desde Argentina 28. El problema no fue solamente operativo: fue un error de cálculo político. El anuncio se hizo bajo la idea de que sería celebrado por ciertos sectores, sin haberlo consultado ni “cantado” antes en la casa presidencial.
Nota completa en Quadratín Querétaro










