Toluca, Edomex., 19 de octubre 2019.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) emitieron un pronunciamiento conjunto en el marco del Segundo Congreso Nacional de Derechos Humanos en el Sistema Penitenciario: Sistema Postpenitenciario en México, sobre los retos para lograr la efectiva reinserción social de personas recluidas.

Resaltan las acciones en la que deben trabajar las autoridades penitenciarias: impulsar la aplicación de las llamadas Reglas Nelson Mandela o Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos y certificar al personal penitenciario; así como dar atención a personas que hayan estado en reclusión.
Otra tarea es atender los informes, estudios, pronunciamientos y recomendaciones, señalamientos referidos en los Diagnósticos de Supervisión Penitenciaria de los Organismos Públicos Autónomos de protección a derechos humanos, considerándolos en el diseño e implementación de políticas públicas en la materia.

El documento firmado por los presidentes de los organismos defensores, Luis Raúl González Pérez y Jorge Olvera García respectivamente, indica que en las mesas de trabajo se develó la problemática existente en el sistema penitenciario estatal así como los retos para lograr una efectiva reinserción social de las personas recluidas que, aunado al aumento de la población en prisiones, representa un reto financiero para los gobiernos, además de afectar la cohesión social.

En ese sentido, el Sistema Postpenitenciario es una estrategia para que las personas liberadas reciban apoyo de organismos gubernamentales y no gubernamentales, a través de programas que vinculen la justicia penal o las actividades penitenciarias con intervenciones basados en la comunidad.
Las intervenciones, abunda, tienen el objetivo de ayudar a personas excarceladas “a superar el estigma de una condena penal, los efectos dañinos de la encarcelación y los numerosos obstáculos que pudieran enfrentar al tratar de reintegrarse a la comunidad.”

Asimismo, se determinó que la preliberación por criterios de política penitenciaria, es uno de los beneficios que responde a un método de tratamiento que privilegia la dignidad humana, ya que alienta, por medio de la libertad condicionada o anticipada, la buena conducta de los reclusos, desarrolla su sentido de la responsabilidad y promueve su interés genuino y cooperación en su tratamiento, para lograr su adecuada reinserción social.