Colapsa Teotihuacán ante la fallida gestión de Mario Paredes
TEOTIHUACÁN, Edomex., 23 de junio de 2026.- La administración de Mario Paredes de la Torre, en Teotihuacán, atraviesa un periodo crítico donde la ineficiencia parece ser el sello distintivo ante una serie de desafíos que amenazan la estabilidad del ayuntamiento. Durante los últimos meses, el gobierno local se ha visto rebasado por una severa crisis hídrica, índices de inseguridad que han espantado al turismo y un lastre financiero de casi 100 millones de pesos por concepto de ISR ante el SAT. Esta deuda heredada, lejos de resolverse, ha servido como justificante para una paralización casi total de la obra pública, dejando las finanzas en números rojos.
Los vecinos, hartos de la parálisis administrativa, han realizado constantes protestas frente a la falta de respuestas claras. La magnitud de estos problemas no solo cuestiona la capacidad operativa del alcalde, sino que desnuda una gestión que depende totalmente de la asistencia de autoridades estatales y federales para intentar contener el caos, evidenciando una carencia preocupante de liderazgo y soluciones propias en un municipio que es epicentro de la cultura nacional.
Crisis hídrica en Teotihuacán
El estrés hídrico que golpea a la región no es solo producto de la naturaleza, sino de la omisión gubernamental ante la sobreexplotación y la venta clandestina del recurso hacia otros centros urbanos. Comunidades como San Sebastián Xolalpan, Maquixco, San Francisco Mazapa y Santa María Coatlán han denunciado con pruebas la existencia de pozos irregulares y el saqueo sistemático del agua ante la mirada pasiva de las autoridades municipales, quienes parecen incapaces de frenar esta red de comercialización ilegal que condena a los habitantes a la escasez.

Las promesas de combate al robo del líquido han quedado mayoritariamente en el papel, mientras la desesperación de los pobladores crece al ver cómo se agotan sus mantos acuíferos frente a una administración que no logra consolidar medidas de vigilancia efectivas. Esta crisis, agravada por la inacción oficial, ha dejado a los ciudadanos a su suerte, obligándolos a organizarse por cuenta propia para proteger el poco recurso que les queda ante un gobierno que parece haber perdido el control sobre el territorio.
Inseguridad, problemas agrarios y escasez de turismo
El sector turístico, pulmón económico de Teotihuacán, hoy sufre las consecuencias de una estrategia de seguridad fallida tras los hechos violentos en el circuito arqueológico que han provocado una caída drástica en la afluencia de visitantes. Los prestadores de servicios y comerciantes locales son los grandes damnificados de un entorno donde la seguridad es precaria, obligando al ayuntamiento a pedir auxilio urgente a la federación, ante la incapacidad de la policía municipal para recuperar la confianza de los turistas y proteger el patrimonio.
A este panorama desalentador se suman los focos rojos por conflictos agrarios, como la invasión de tierras en la ribera del Río San Juan en Santiago Atlatongo, que han escalado peligrosamente. Estas disputas territoriales reflejan una ingobernabilidad que estalla ante la falta de diálogo y mediación efectiva por parte del equipo de Paredes, dejando claro que el conflicto social está ganando terreno y que, sin un golpe de timón inmediato, la administración corre el riesgo de cerrar su ciclo bajo una crisis de ingobernabilidad sin precedentes.










