Comparece este viernes el contralmirante Farías Laguna ante el juez
ALMOLOYA DE JUÁREZ, Edomex., 21 de agosto de 2026. – En el marco de las investigaciones por presunto tráfico masivo de combustible dentro de la Secretaría de Marina (Semar), este viernes se prevé la audiencia inicial del contralmirante Fernando Farías Laguna ante un juez de control. El mando naval comparecerá para definir su situación jurídica tras ser imputado por su presunta participación en una red de 'huachicol' que operaba en la institución durante la gestión de su tío, el exsecretario José Rafael Ojeda Durán.
Farías Laguna enfrentará el arranque del proceso penal mientras su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, permanece recluido en el mismo Centro Federal de Readaptación Social Número 1, 'El Altiplano', en Almoloya de Juárez, implicado en la misma investigación que salpica al alto mando de la Marina Armada de México.
Audiencia a puerta cerrada
Se prevé que la comparecencia se lleve a cabo de manera remota ante la jueza de control Alejandra Ramírez De la Vega, quien asumió el cargo tras ser electa por voto popular en los pasados comicios judiciales.
Cabe recordar que el mando naval arribó a la Ciudad de México durante la madrugada de este viernes, cerca de las 3 horas, al hangar de la Fiscalía General de la República (FGR) en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). El contralmirante fue trasladado en un vuelo procedente de Argentina, con escala técnica en Cali, Colombia, para ser puesto a disposición de las autoridades judiciales.

Luego de su llegada a territorio mexicano, Fernando Farías Laguna fue presentado ante un médico legista con la finalidad de ser certificado médicamente para ser trasladado posteriormente al penal del Altiplano, donde quedó a disposición de las autoridades mexicanas.
Ingreso a Penal del Altiplano
Tras su arribo al país, el imputado fue trasladado e ingresado a las 6 horas a bordo de una aeronave de la Semar para ser puesto a disposición.
Farías Laguna es señalado por presuntamente encabezar, junto con otras 15 personas, una red criminal dedicada al tráfico masivo de combustible a través de aduanas marítimas. La FGR le imputa los delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
De acuerdo con las investigaciones, la estructura delictiva operaba mediante el atraco de buques tanque en puertos estratégicos como Tampico, Tamaulipas, y Ensenada, Baja California. En dichos puntos, los hidrocarburos eran declarados falsamente como aceites o aditivos con el objetivo de evadir el pago correspondiente de impuestos.
Las pesquisas sostienen que servidores públicos coludidos facilitaban el transporte y la dispersión del combustible, a través de empresas legalmente constituidas, las cuales distribuían el producto a estaciones de servicio o eran utilizadas como fachada para blanquear las ganancias ilícitas del esquema.











