Comunicación, Tipos de Periodismo y… Tecámac
En las áreas de comunicación hay varios campos de trabajo. En el caso que nos ocupa está la comunicación política: ahí se encuentra el periodismo político, el periodismo militante y el periodismo replicante.
La comunicación política, en su sentido estricto, se refiere a la comunión entre dos en materias de cosas públicas, de la república. Lograr que la gente, la ciudadanía, comparta tus ideas y comulgue con ellas.
Esta tiene dos líneas de trabajo: la primera de ellas es mantener el poder por el poder mismo, como dictan los “cánones maquiavélicos”. La segunda es ayudar y fortalecer la democracia a través de hombres y mujeres libres. Pero en ambos casos busca mantener el poder.
El periodismo político se refiere a ese ejercicio de luz que aborda los temas de la política del poder: entender sus relaciones, entre telones, investigar, describir, analizar y ayudar al lector a comprender las cosas de la política.
El periodismo militante (que lo he ejercido) se refiere a difundir las ideas de un programa político de un partido, organización o movimiento. Debes estar convencido.
Se trata de que, con los elementos del periodismo —la investigación, la temporalidad, la redacción y la gramática— se difundan las ideas de una corriente de pensamiento. Esto no es malo; malo es negarlo.
Más abajo viene, sin nivel, también respetable: el periodismo replicante. Incluso tiene sus variables. Es este periodismo que solo retoma las ideas de algún grupo o corriente de pensamiento y las replica.
Hay quienes se dan el tiempo de modificarlas “y curarlas”, es decir, utilizar la “curaduría” para que no parezca periodismo replicante. Por lo general, este tiene algún emolumento detrás. Una “lana”, pues.
La gente del medio periodístico político mexiquense tiene muchas confusiones. Hacen periodismo replicante y creen que hacen periodismo político. En redes sociales se adjuntan el “término periodista”. El chiste se cuenta solo.
De Ribete
Y desde la óptica de quien está cercano a una facción en la lucha por el poder en Tecámac, o como analista o académico, me preguntan cuál es mi opinión sobre lo que estoy viendo. Complicado.
Yo conozco la región de Teotihuacán, Pirámides, Tecámac y Zumpango desde hace más de 20 años, desde que mi difunto padrino y líder político Ángel Cedillo me mandaba a hacer trabajo político partidario. Conozco los actores políticos, ejercicios y trayectorias.
Y en verdad sí veo un reposicionamiento de los grupos priistas y panistas a través de aliados, de sus hijos y personeros en ese ayuntamiento “que abraza el AIFA”.
También lamento mucho los despedidos; todos ellos construyeron ese gobierno, para que en su lugar llegue el ahora llamado “PRIAN”. La lucha por el empleo es legítima. Es un derecho irrenunciable. Solo los obtusos y conservadores no lo ven.
Y lamento mucho las campañas de odio y de lodo. Más de un lado, el “que cree que iba ganando desde el Poder (prestado)”.
Creo en el diálogo y espero que se solucione este problema a favor de las partes, pero sobre todo a favor de la militancia de Morena, que lo demostró votando mayoritariamente por ese partido en las elecciones. Y no por el regreso de los que en 20 años no hicieron nada por Tecámac ni por Ecatepec.
La Caminera
Lo bueno de descubrirse uno, de conocer sus limitantes y alcances, es que te permite crecer como persona. Quien no se autoexaminar no puede crecer.
Quien minimiza al enemigo está condenado a perder. Ah, qué complicado es ser objetivo.
Los leo después, queridos lectores.
Mientras me voy tarareando a Los Cadillacs: “Voy a tomar por vos, otro trago para olvidar; que el miedo te comió los pies. Y que ahora sos un tipo más, y que poco a poco te fuiste yendo de nuestro lugar…”.
Bendiciones a todos.
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