QUINTANA ROO, 9 de marzo de 2019.- Luego de que el pasado 6 de marzo el corresponsal de Quadratín, Héctor Valdez, fue agredido físicamente por varios policías estatales cuando cubría un desalojo de una zona de invasión y la represión a un grupo de inconformes que bloqueó la carretera Tulum- Boca Paila, comunicadores, funcionarios federales y municipales, asociaciones, congresistas y ciudadanía realizaron una condena unánime.
Laura Beristain, presidenta municipal de Solidaridad, alzó su voz con una condena clara a la agresión sufrida por el comunicador de Tulum:
«El tema de los periodistas es muy delicado y la labor de los periodistas es muy delicada, hay gente que es muy agresiva cuando están haciendo simplemente su trabajo; entonces pues yo pido consideración para la prensa, cuando esté haciendo su trabajo en una labor como lo que pasó, que no la toquen, que no la lastimen. Sí considero que hay que respetar a la prensa, y aquí en Solidaridad al menos de mi parte y a todo mi gabinete siempre les he dicho que hay que respetar a la prensa, y claro, también siempre se le pide el respeto a la prensa para todos los servidores públicos, el respeto es de ida y vuelta» señaló.
La edil solidarense apuntó que en este caso los hechos violentos ocurridos en un municipio vecino pero de ningún modo ajeno a la responsabilidad de cualquier gobierno están documentados en video y por ello lograron una repercusión mediática nacional e internacional que inobjetablemente debe sensibilizar al Gobierno de Quintana Roo a los gobiernos municipales y sobre todo a los mandos policiacos. 


El coordinador de delegados en Quintana Roo del presidente Andrés Manuel López Obrador, Arturo Abreu Marín, expresó también su condena:
«Claro que nunca estaré de acuerdo en que alguien, y mucho menos una autoridad Municipal, Estatal y, en especial, Federal agreda a un reportero, porque son los vigilantes atentos en la democracia”, externó.
Las muestras de indignación no fueron circunscritas a integrantes del oficialismo federal, la conocida militante del Partido Acción Nacional (PAN) y ex diputada federal, Patricia Sánchez Carrillo, lamentó que ni el Gobierno del Estado ni el Gobierno de México estén actuando para garantizar la seguridad en los destinos turísticos de Quintana Roo.
Patricia Sánchez Carrillo indicó que la situación vivida en Quintana Roo es alarmante y no existe un verdadero interés por preservar el destino y el Estado. 
“Con los hechos que se suscitan a diario es imposible pensar que la situación pueda mejorar y en tanto, en Quintana Roo, los encargados de garantizar la seguridad han sido cuestionados por su actuar en otras entidades, como el Estado de Morelos o Tijuana, Baja California”.
Patricia Sánchez también indicó que es necesario que el Gobernador de Quintana Roo tome cartas en el asunto porque no está llegando a las expectativas de los ciudadanos.
Comunicadores en todo el estado; lo mismo de fuentes políticas que de nota roja y cultura dieron muestra de su indignación.
Marco Antonio Toh Euán, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de Quintana Roo (CDHQROO), resaltó que tan luego tuvo conocimiento de la agresión se contactó con el comunicador para facilitar todo lo necesario y recibir la queja número 18 de Tulum, interpuesta un día después de los hechos, por violaciones a la libertad de expresión, violación al derecho a la integridad y seguridad personal, queja en contra de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal y la Municipal. 
Cabe mencionar que pese a todas las manifestaciones de condena, hasta este sábado 9 de marzo, ni el titular de la Secretaría de Seguridad Pública en Quintana Roo, Alberto Capella, jefe de los Policías Estatales que agredieron a nuestro reportero de Quadratín en Tulum, ni algún vocero del Gobierno de la Entidad, se han manifestado al respecto para realizar alguna aclaración, condenar los hechos o anunciar que no habrá impunidad en el hecho.
La impunidad de asesinatos y agresiones a periodistas ha ubicado a México como uno de los sitios más peligrosos para ejercer el periodismo y a Quintana Roo, como uno de los focos rojos, donde los últimos meses se ha registrado un gran número de agresiones y asesinatos a comunicadores.