Congela el mal clima al Edomex este 9 de septiembre
TOLUCA, Edomex., 9 de septiembre de 2026.- La combinación de humedad y frentes atmosféricos transformará el clima en el Estado de México (EMX) este miércoles, desatando lluvias fuertes de 25 a 50 milímetros, vientos de hasta 40 km/h y un ambiente muy frío.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió que el plato fuerte de este temporal llegará a partir de las 16 horas, momento en el que las tormentas eléctricas severas y la posible caída de granizo pondrán en jaque las actividades cotidianas de los mexiquenses.
Mañana con niebla que pone en peligro a los mexiquenses
Las primeras horas del día ya experimentan porcentajes de humedad que rozan el 92 por ciento, generando un ambiente pesado y mantas de niebla tan densas que reducen la visibilidad a menos de un kilómetro en tramos carreteros estratégicos. Los automovilistas que cruzan la autopista México-Toluca deben extremar precauciones ante la nula visibilidad matutina, convirtiendo los traslados tempranos en un auténtico reto de supervivencia al volante.

Mañana gélida en el Valle de Toluca
El termómetro caerá de manera drástica en el Valle de Toluca, donde la mínima tocará los 5.3°C y la máxima apenas llegará a los 19.7°C. Las familias de esta zona central tendrán que sacar las chamarras más gruesas para soportar un ambiente helado que se prolongará durante todo el día bajo cielos completamente nublados.
Mientras tanto, los municipios del oriente tendrán máximas ligeramente más templadas entre 23.7°C y 24.7°C, aunque sin librarse de los chubascos eléctricos vespertinos. Las autoridades estatales reiteran el llamado a evitar cruzar corrientes de agua crecidas, proteger a niños y adultos mayores de los cambios bruscos de temperatura y seguir de cerca los reportes meteorológicos actualizados.
Regiones bajo asedio por agua y granizo
Los municipios del noroeste y oeste recibirán los acumulados de agua más intensos y peligrosos de la jornada. Esta región serrana enfrenta un riesgo latente de deslaves y crecidas súbitas de ríos, obligando a los cuerpos de protección civil a mantener un monitoreo riguroso para evitar tragedias mayores ante la saturación de los suelos.
Las zonas urbanas del Valle de México, especialmente Ecatepec y Nezahualcóyotl, tampoco se libran del impacto pluvial, registrando chubascos dispersos y encharcamientos en los pasos a desnivel más conflictivos. La infraestructura local suele quedar al límite frente a tormentas de esta magnitud, colapsando las vialidades principales y obligando a los ciudadanos a modificar sus rutas de regreso a casa.






