Construyendo hogares por más de 35 años: albañiles edificando sueños
HUEHUETOCA, Edomex., 21 de noviembre de 2025.- Con 35 años de experiencia, Don Porfirio aún continúa edificando sueños para propios y extraños, con su oficio de albañil y todo el esfuerzo que esta labor implica los siete días de la semana.
Originario del estado de Puebla y residente del municipio de Huehuetoca, Estado de México (EMX), Don Porfirio, mejor conocido en el barrio como 'El Suave' —apodo que hace alusión a su nobleza— relata sus experiencias como constructor de viviendas y de sueños para aquellos que buscan en él construir su patrimonio.
Entre ladrillos y cemento, ‘El Suave’ continúa siendo reconocido por sus obras
Accesible a todo aquel que desee aprender este oficio, Don Porfirio destaca que a lo largo de su trayectoria como albañil, ha construido desde pequeñas hasta grandes obras. Trabajo que, a lo largo de los años, aún es reconocido por quienes lo conocen y lo recomiendan con nuevos clientes.
Porfirio comenta que desde sus inicios como aprendiz, había maestros de todo tipo: aquellos que permitían observar cómo se obtiene un nivel, cómo pegar block, amarrar anillos o simplemente saber agarrar la cuchara y hacer mezcla. No obstante, existían otras personas que, por naturaleza, eran egoístas y restringían sus conocimientos.

Invertir en herramienta para grandes resultados
Don Porfirio enfatiza que, más allá de cobrar por el trabajo, es crucial invertir a largo plazo. Menciona que un gasto fundamental en su labor es la compra de madera para las cimbras, además de contemplar el desembolso de dinero en caso de requerir fletes.
Asimismo, menciona que en repetidas ocasiones hay personas que, por ahorrarse un dinero, prefieren contratar a albañiles que no hacen bien su trabajo, y que después se arrepienten y lo buscan para arreglar lo de otros.

“Maestro, quiero que me vaya a hacer esto o que me vaya a arreglar esto.” Y yo les digo: “Señora, ya le había dicho cuánto le cobraba.” Y me responden: “Es que la mera verdad ocupé a esta persona y me hizo el trabajo mal.”
“Ponerse vivo y trabajar lo mejor que se pueda”
Finalmente, Don Porfirio aconseja a los jóvenes que decidan aprender este oficio a “ponerse vivo y trabajar lo mejor que se pueda, para que este no tenga ningún problema, porque si quieres salir adelante solamente así”.










