Cuestionan mexiquenses si el país ha cambiado desde el 68 y Ayotzinapa
TOLUCA, Edomex., 2 de octubre de 2026.- La memoria de los estudiantes asesinados en Tlatelolco en 1968 y de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en 2014 continúa presente entre las nuevas generaciones mexiquenses, ya que este viernes cientos participaron en la marcha conmemorativa del 2 de octubre en Toluca, donde expresaron opiniones divididas, aunque críticas, sobre los cambios que ha tenido el país frente a la violencia, la inseguridad y la respuesta de las autoridades.
Luis, quien fue uno de los asistentes aseguró participar desde hace varios años en esta movilización, ya que consideró que las tragedias de 1968 y Ayotzinapa representan solamente algunos de los episodios más visibles de una problemática social que, desde su perspectiva, permanece vigente.
Señalan asistentes que la violencia y la impunidad siguen presentes hoy en día
Todos podemos llegar a estar en el lugar de los normalistas o de los estudiantes del 68”, expresó al explicar por qué mantiene su participación en las marchas.
Al comparar el México actual con el de las épocas en que ocurrieron ambos acontecimientos, señaló que los avances tecnológicos y el acceso a redes sociales no necesariamente se han traducido, desde su perspectiva, en mejores condiciones para la población, aunado a que mencionó problemáticas como la inseguridad, el cobro de piso y la violencia contra las mujeres, y sostuvo que existe una sensación de incertidumbre que continúa afectando a distintos sectores.
Por su parte, Valentina, otra de las jóvenes participantes, planteó que la movilización también representa una forma de involucramiento de las nuevas generaciones frente a los problemas sociales, esto al recordar que, además de Tlatelolco, forman parte de la memoria de las movilizaciones hechos como el llamado 'Halconazo' y la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa.
¿Qué nos queda como juventud? Como juventud es contradictorio no participar en esto que también nos aqueja a nosotros”, manifestó.

Señalan pendientes de justicia a 58 años de Tlatelolco
Sobre los cambios entre 1968, 2014 y el presente, Valentina consideró que las formas de respuesta del Estado han cambiado, pero que, a su juicio, persisten prácticas que generan desconfianza entre los jóvenes.
Creo que en el panorama no ha habido un cambio, más que un disfraz que se pone el Estado para hacernos sentir seguros”, afirmó, al señalar que considera que la impunidad continúa siendo una preocupación.
César, quien también acudió a la marcha, explicó que su participación busca mantener entre los jóvenes la conciencia sobre acontecimientos históricos y las problemáticas que actualmente enfrenta el país. A diferencia de quienes observan avances principalmente en las instituciones, señaló que para él los cambios han sido limitados.

Yo la verdad no creo que haya cambiado. Lo único que ha cambiado es un poco más la conciencia de los jóvenes, que siento que ya muchos han despertado desde ese momento” aseveró.
Marchan para mantener viva la memoria de Tlatelolco y Ayotzinapa
El joven también expresó preocupación por la difusión de determinadas corrientes e ideas a través de las redes sociales, particularmente aquellas relacionadas con modelos sociales tradicionales, ya que consideró que esto puede generar retrocesos en discusiones que, desde su perspectiva, habían avanzado en los últimos años, y aseguró que observar esas tendencias en su entorno le provoca frustración. Sus declaraciones reflejan una de las preocupaciones expresadas durante la movilización: el papel de las redes sociales en la formación de las nuevas generaciones.

Por su parte, una joven que participó en la organización de la marcha sostuvo que mantener las movilizaciones permite preservar la memoria histórica y exigir avances en casos como Ayotzinapa. Afirmó que, aunque considera que se han producido algunos avances en la investigación, todavía existen interrogantes sobre lo ocurrido y llamó a la población, más allá de los estudiantes, a involucrarse.
Salimos a marchar esperando, con la fe y con la esperanza de que la gente escuche nuestras consignas y también sienta ese sentir de justicia”, señaló.

Cabe señalar que, la marcha estuvo acompañada por un operativo de seguridad en distintos puntos de Toluca. Para estas acciones, el titular de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), Cristóbal Castañeda Camarillo informó que se desplegaron 600 policías para resguardar a manifestantes y mantener presencia durante las movilizaciones, donde no se reportaron mayores incidentes.
La conmemoración ocurre además en un contexto en el que el Estado mexicano ha reconocido oficialmente que los actos de violencia gubernamental del 2 de octubre de 1968 y de Ayotzinapa, constituyeron un crimen de lesa humanidad, mientras que miles de personas continúan alzando la voz por estos dos casos mediáticos que continúan generando movilizaciones hasta el día de hoy.







