Curazao, el rival caribeño que juega con talento formado en Europa
TOLUCA, Edomex., 11 marzo de 2026.- En el mapa, Curazao es una selección caribeña, pero al revisar su plantilla queda claro que su identidad futbolística está fuertemente ligada a Europa, especialmente a los Países Bajos.
La mayoría de sus futbolistas que integran el equipo nacional nacieron en territorio neerlandés o se formaron en academias europeas, volviéndolo una selección competitiva y con un estilo de juego destacado en los torneos de Concacaf.

Un equipo con ADN europeo
El vínculo histórico entre Curazao y el Reino de los Países Bajos ha permitido que varios futbolistas con raíces en la isla representen a la selección, aunque su carrera se haya desarrollado en ligas europeas.
Entre los clubes donde militan algunos de sus jugadores destacan equipos de nivel competitivo como PSV Eindhoven, Sheffield United, Middlesbrough, Sparta Rotterdam, RKC Waalwijk y FC Zúrich.

Este escenario ha permitido que el equipo caribeño eleve su nivel futbolístico y compita con mayor intensidad frente a selecciones tradicionalmente más fuertes de la región.
Figuras que destacan en el plantel
Uno de los nombres más atractivos es Tahith Chong, mediocampista ofensivo del Sheffield United, considerado uno de los jugadores más valiosos de la plantilla.

También aparece Armando Obispo, defensa central del PSV Eindhoven, así como Sontje Hansen, extremo del Middlesbrough, futbolistas formados en academias europeas que aportan velocidad y técnica al equipo.
En el mediocampo destacan Juninho Bacuna y Leandro Bacuna, jugadores con experiencia internacional que han sido piezas clave en el crecimiento competitivo de Curazao.
Una selección que ha cambiado su perfil
Lejos de la imagen tradicional de los equipos caribeños, Curazao ya no debe ser visto como el rival más débil; más bien se ha convertido en una selección con estructura europea, combinando jugadores jóvenes formados en academias del continente con futbolistas experimentados.

Gracias a este modelo, el conjunto caribeño ha logrado consolidarse como uno de los equipos emergentes de Concacaf y podría ser el caballo negro del grupo E.










