Deleitará Siete Veces Adiós a mexiquenses enamorados
TOLUCA, Edomex, 30 de septiembre de 2026.- ¿El amor es para siempre?, ¿Existe el ‘amor de mi vida’?, ¿Cuántos ‘amores de mi vida’ caben en una sola vida? Estas tres preguntas se podrán resolver este jueves 2 de octubre cuando llegue al escenario del Teatro Morelos uno de los musicales más románticos y terapéuticos para las parejas: Siete veces adiós.
La obra creada en tiempos de pandemia por el cantante, actor y viajero Alan Estrada llega a Toluca, Estado de México (EMX) con toda su producción y en esta ocasión estelarizada por María León y Oswaldo Benavides, quienes encarnan a todos los tipos de parejas que se cuentan en esta historia de amor, desamor, reencuentros, recomenzar y despedidas; momentos arropados por la nostalgia, la música y la necesaria, pero a veces dolorosa verdad, ante una relación de dos.

Una válvula
Siete veces adiós tiene una estructura diferente a los musicales clásicos; tradicionalmente, las escenas suceden sobre una plataforma giratoria central y alrededor de los protagonistas se interpretan los números musicales. A manera del coro, siguen la historia de Ella y Él, recreados por María y Oswaldo, y de un narrador que llevará el recorrido de esta pareja singular.
La historia será para los presentes una válvula de escape, un homenaje a cómo el amor ha creado ilusiones y decepciones, mientras intentamos hacer una radiografía de nuestras relaciones en el siglo XXI. El amor desafía paradigmas, confronta con expectativas y recuerda que, a veces, amar es un salto al vacío que vale la pena… aunque duela.

Tocará fibras
Siete veces adiós es un musical hecho con el corazón (roto), un proyecto que tiene el libreto de Salvador Suárez O. y con Jannette Chao y Vince Miranda en los temas musicales, que fueron lanzados en plataformas digitales.
El musical inicia como un concierto hasta que la historia de vida de ambos personajes le da otro sentido a las composiciones y así se nutren uno al otro. La trama es atípica, al igual que el amor mismo; solo intenta recordarnos que estamos vivos y que amar es un salto al vacío que siempre vale la pena, aunque nos rompan el corazón.










