Delfina Gómez: la salud como compromiso con el pueblo
La salud revela las prioridades de un gobierno. En la atención que recibe una persona enferma, en la disponibilidad de una vacuna y en la posibilidad de acudir a un hospital sin comprometer el sustento familiar se expresa el sentido social del poder público. Por eso, el Tercer Informe de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez merece una lectura que reconozca el esfuerzo por fortalecer los servicios y colocar el bienestar de los mexiquenses en el centro de las decisiones.
Como integrante de un movimiento que ha defendido la salud como un derecho, considero valiosa la orientación de su gobierno. La Cuarta Transformación tiene una responsabilidad profunda con quienes durante años enfrentaron carencias, distancia y dificultades económicas para recibir atención. Cumplir esa responsabilidad exige instituciones públicas sólidas, personal suficiente y una política que acompañe a las personas antes de que la enfermedad se convierta en una tragedia.
El informe muestra una voluntad de avanzar en esa dirección. La coordinación con el Gobierno de México mediante el IMSS-Bienestar constituye uno de sus principales instrumentos. En una entidad de la dimensión y complejidad del Estado de México (EMX), la colaboración institucional es indispensable para ampliar servicios y responder a necesidades que ningún gobierno puede resolver de manera aislada. La gobernadora ha asumido ese esfuerzo como parte de su compromiso con la población sin seguridad social.
La incorporación de más de cuatrocientos médicos especialistas y personal de enfermería a IMSS-Bienestar, reportada en mayo de este año, representa un paso importante. Cada incorporación puede significar una consulta disponible, un diagnóstico oportuno o una mejor atención hospitalaria. El fortalecimiento del sistema necesita reconocer el trabajo de quienes lo sostienen diariamente y darles condiciones para desarrollar su vocación de servicio.
También merece reconocimiento la inversión en conservación y mantenimiento. El informe señala más de mil 290 millones de pesos destinados, mediante el esfuerzo conjunto de IMSS-Bienestar y el gobierno estatal, a 376 unidades médicas. Mantener una clínica en condiciones dignas tiene consecuencias directas para pacientes y trabajadores. La infraestructura sanitaria requiere cuidado permanente, equipamiento y capacidad de operación.
A ese trabajo se suma la construcción y recuperación de hospitales en regiones con grandes necesidades. Los proyectos de Nezahualcóyotl, Chimalhuacán y Chicoloapan, así como la recuperación de Valle Ceylán y del Hospital Oncológico Pediátrico de Ecatepec, expresan una prioridad territorial que considero acertada. El oriente mexiquense necesita servicios a la altura de su población y de la contribución de sus comunidades al desarrollo del país. Llevar infraestructura de salud a esta región es una forma concreta de justicia social.
La instalación de 127 unidades del programa Laboratorio en tu Clínica también apunta hacia una atención más cercana. Para muchas familias, realizarse un estudio implica traslados, gastos y tiempo que se resta al trabajo o al cuidado de los hijos. Acercar la toma de muestras puede facilitar el diagnóstico y abrir el camino hacia un tratamiento oportuno. Esa es la utilidad que debemos exigir a cada inversión pública.
Uno de los aspectos más sólidos del informe es la prevención. Durante el tercer periodo se reportan más de siete millones de dosis de vacunas y, en los primeros tres años, más de veinte millones. La vacunación representa una responsabilidad colectiva: protege a las personas y contribuye a cuidar a sus comunidades. Fortalecerla exige organización, disponibilidad de biológicos y confianza ciudadana.
La respuesta frente al sarampión confirma la importancia de esa tarea. El informe señala la aplicación de más de cuatro millones cuatrocientas mil dosis contra esta enfermedad a población con y sin derechohabiencia. Esta colaboración reconoce que la protección de la salud pública requiere llegar a las personas que necesitan una vacuna, cualquiera que sea su situación laboral. Es una expresión del compromiso de construir servicios con vocación universal.
La atención a niños, la vigilancia de su crecimiento y la detección de enfermedades crónicas forman parte de una política que busca actuar oportunamente. La diabetes, la hipertensión y otros padecimientos requieren seguimiento cercano, educación para la salud y continuidad de los tratamientos. Reconocer el trabajo preventivo obliga también a fortalecerlo, porque sus beneficios se construyen mediante una relación sostenida entre instituciones, pacientes y comunidades.
Delfina Gómez ha incorporado a este esfuerzo la salud mental, la prevención de adicciones y las jornadas de atención en localidades marginadas. Estas acciones tienen un significado humano que debemos valorar. Una persona que enfrenta depresión, una familia que necesita orientación o una comunidad alejada de los servicios requieren respuestas públicas accesibles. La cercanía del gobierno adquiere contenido cuando encuentra esas necesidades y organiza su atención.
La política dirigida a las mujeres merece igualmente reconocimiento. El control del embarazo, la atención durante el parto y el puerperio, la planificación familiar y la detección de cáncer deben ocupar un lugar central en el sistema. Ampliar estos servicios contribuye a proteger la vida y a fortalecer la autonomía de las mujeres. La perspectiva de género se vuelve efectiva cuando mejora la atención que reciben en cada etapa de su vida.
La nueva Ley de Salud del Estado de México (EMX) aporta una base institucional para desarrollar estas políticas. Según el informe, articula prevención, gratuidad para personas sin seguridad social, coordinación y respeto a los derechos humanos. Su importancia estará en traducir esos principios en una atención cotidiana digna, oportuna y de calidad.
Reconocer los avances exige conservar la responsabilidad crítica. Persisten dificultades de acceso y el reto de garantizar medicamentos, estudios y tratamientos completos sigue siendo fundamental. Nuestro compromiso con la transformación nos obliga a escuchar a quienes todavía esperan una respuesta y a trabajar para que los resultados lleguen a todos. El elogio responsable reconoce el esfuerzo y acompaña la exigencia de mejorar.
La gobernadora Delfina Gómez ha dado a la salud un lugar relevante en su proyecto de bienestar. Su trabajo de coordinación, prevención y fortalecimiento de servicios merece respaldo. Desde nuestra convicción transformadora, acompañar esta orientación significa defender instituciones públicas capaces de cuidar al pueblo y sostener una exigencia permanente: que cada mexiquense encuentre atención, dignidad y esperanza cuando más lo necesita.






