Denuncian a Fundación Haghenbeck por lucrar con refugio animal
TOLUCA, Edomex, 18 de diciembre de 2025.- Ciudadanos amantes de los animales, así como asociaciones civiles dedicadas a proteger a los lomitos y michis, no creen en la buena voluntad que ha empezado a mostrar la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama I.A.P. en el Refugio Franciscano, e incluso aseguran que todo se trata de un montaje para limpiar su imagen como organización.
Denunciaron que su presidenta Carmela Rivero solo busca apoderarse de los terrenos que un día fueron la casa de descanso de miles de seres sintientes que no tuvieron la dicha de contar con una familia.

Armaron una campaña en redes
A través de redes sociales, la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama I.A.P. mantiene una presencia activa, donde muestra costales de alimento, atención médica personalizada y constantes ataques contra quienes antes operaban el Refugio Franciscano.
Ex trabajadores de este lugar detallan que, si en verdad querían ayudar a los lomitos y michis, lo hubieran hecho desde hace más de 20 años, que llevan sufriendo sin recursos y viviendo de los donativos que hacen de buena fe empresas y personas que aman a los animales abandonados.
“Esto no es por los animales, es por el terreno”
Las publicaciones oficiales no convencen a la comunidad animalista. Para muchos, se trata de un montaje mediático destinado a justificar el despojo del predio y su posterior comercialización.
“Por lo menos ya aceptan que fue por el predio y no por el bienestar animal”, escribió el usuario Motoraf Campers, quien cuestionó además la desaparición de decenas de animales: “¿Dónde están los 300 que faltan?”.

En el mismo sentido, Fabiola Pedraza sentenció: “Esto es un circo. Lo que menos les importa son los animalitos. Es por el terreno y no engañan a nadie”.
Dudas sobre el discurso oficial
Rescatistas también han puesto en duda la narrativa de presunto maltrato difundida por la fundación. A decir de la cuidadora y defensora animal Beatriz Rodríguez Val, el desgaste del lugar no puede usarse como prueba de negligencia.
“En una casa con un perro el patio no dura limpio ni un día. Imagínate un refugio. Yo no veo perritos flacos ni con miedo al humano, eso indica que no hubo maltrato”, sostuvo.
“Pinches vídeos pedorros, que les crea quien no los conozca, apoyo total al Refugio Franciscano A.C. Si realmente les importaran los perritos hubieran apoyado al refugio desde hace años... Pero espero que toda esa gente que critica al refugio franciscano los apoye cuando quieran empezar a meter máquinas para construir en el predio... ahí se van a ver las reales intenciones de la Fundación Antonio Haghenbeck”, denunció Anamaria Jiménez.
Una herida abierta en la comunidad animalista
Mientras la fundación insiste en su versión, la comunidad protectora de animales mantiene su respaldo al Refugio Franciscano y exige transparencia: un censo real de animales, explicación sobre los que faltan y claridad sobre el destino del terreno.
Para activistas y ciudadanos, el caso se ha convertido en un símbolo del choque entre el legado filantrópico y los intereses patrimoniales, donde —afirman— los principales afectados siguen siendo los animales.










