Denuncian presiones a alumnos para mantener protesta de la UTN
NEZAHUALCÓYOTL, Edomex., 9 de octubre de 2026.- La toma de instalaciones de la Universidad Tecnológica de Nezahualcóyotl (UTN) enfrenta nuevos cuestionamientos luego de que una conversación atribuida a alumnas del plantel revelara su negativa a permanecer durante la noche en la manifestación, mientras surgen dudas sobre las presiones que podrían ejercer algunos participantes y los verdaderos objetivos de quienes encabezan la protesta.
En el audio, aparentemente grabado sin conocimiento de las participantes, las jóvenes expresan preocupación por su seguridad y aseguran que algunas personas presentes estarían consumiendo bebidas alcohólicas. Una de ellas rechaza permanecer en las instalaciones, mientras otra pregunta qué ocurriría si alguno de los señalados adoptara una conducta agresiva.

Alumnas expresan temor a permanecer en la protesta
"No, güey, no nos vamos a quedar", expresa una de las estudiantes durante la conversación. En otro momento, las participantes mencionan a una persona, quien presuntamente habría asumido compromisos que no cumplió.
Diálogo y atención a demandas, en el centro de la discusión
En torno al conflicto, se señala que las autoridades universitarias han sostenido acercamientos con estudiantes y que diversas necesidades del plantel ya comenzaron a atenderse. Sin embargo, no se dispone de un informe institucional que permita precisar qué acuerdos se alcanzaron, cuáles demandas fueron resueltas y cuáles continúan pendientes.
Este escenario también ha abierto cuestionamientos sobre la insistencia de algunos participantes en exigir la destitución del rector Agustín Jehú Covarrubias Sotelo, pues un eventual relevo en la rectoría no garantiza por sí mismo la solución de problemas relacionados con infraestructura, suministro de agua, mantenimiento, equipamiento académico y atención a denuncias de acoso.
Cuestionan posibles intereses ajenos a las demandas
La continuidad de la protesta, junto con la exigencia de separar al rector de su cargo, ha generado dudas sobre si todos los objetivos de quienes encabezan el movimiento corresponden a las necesidades de la comunidad universitaria. No obstante, hasta ahora no existen elementos públicos suficientes para afirmar que sus dirigentes persigan intereses personales o que las demandas estudiantiles hayan sido utilizadas con esa finalidad.
Los estudiantes iniciaron el paro el jueves 8 de octubre para denunciar deficiencias en los sanitarios, falta de agua, instalaciones deterioradas, cuotas escolares y presuntos casos de acoso. Sus inconformidades han sido documentadas en distintos reportes periodísticos y requieren respuestas concretas de las autoridades educativas.
Ante este panorama, resulta fundamental transparentar los acuerdos alcanzados entre las autoridades y los representantes estudiantiles, establecer cuáles necesidades han sido atendidas y garantizar que la participación en el movimiento sea voluntaria. También se requiere escuchar a los alumnos que desean retomar sus actividades académicas, sin que ello implique desconocer las demandas legítimas de quienes mantienen la protesta.






