Denuncian 'reporteros patitos' en Edomex; buscan cortesías en conciertos
TOLUCA, Edomex., 12 de agosto de 2026.- Hay quienes llevan cámara, libreta y credencial para hacer periodismo; y hay quienes, al parecer, llevan la charola con la esperanza de que también venga incluido un boleto gratis.
La Asociación de Periodistas y Comunicadores Mexiquenses (APYCM) alertó sobre la presencia de presuntos 'reporteros patitos' que, de acuerdo con la organización, se presentan como integrantes de la asociación o incluso como representantes de la misma para conseguir cortesías y preferencias en conciertos, obras de teatro y otros espectáculos.
Según la APYCM, algunas personas del Estado de México (EMX) se han acreditado como reporteros de la organización o incluso han llegado a identificarse como “Presidenta de APYCM” sin pertenecer a ella, buscando obtener un trato preferencial.
De reportero a “pase usted, está en lista”
La asociación aclaró que quienes dejaron de formar parte de sus filas, ya sea por decisión propia o por irregularidades internas, ya no están autorizados para presentarse como socios ni para gestionar servicios a su nombre.
La APYCM afirmó tener conocimiento de la “falsificación de credenciales de la Asociación para su uso indebido”, por lo que advirtió que se tomarán medidas legales.

La APYCM no es una taquilla
La organización también recordó que no es un medio de comunicación, sino una asociación que representa a reporteros, periodistas y medios de información y prensa.
Por ello, cualquier gestión personal realizada a nombre de la organización, aclaró, es ajena a la asociación.
También reconoció la importancia del trabajo de los reporteros que cubren la fuente de espectáculos y expresó su respeto hacia quienes ejercen el periodismo de manera profesional.
¿Cómo distinguir al reportero del 'patito'?
Ante este escenario, la APYCM pidió a empresas de espectáculos, promotores y representantes verificar las acreditaciones antes de permitir que alguien gestione cortesías o servicios a nombre de la organización.
Y es que, entre flashes, conciertos, alfombras rojas y boletos agotados, parece que también hay quienes quieren hacer periodismo... pero con la cortesía incluida.






